En medio de las alertas por el posible fenómeno de El Niño, que llegaría al país en la segunda mitad de 2026, la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen) advirtió que los precios de la energía en bolsa podrían subir en los próximos meses. Pero, ¿qué significa esto realmente? ¿Cambiará el valor de la factura de luz que llega a su casa? Para responder a estas preguntas, es necesario entender cómo funciona el mercado eléctrico colombiano.
¿Cómo se genera la electricidad en Colombia?
Colombia genera electricidad principalmente de dos fuentes: las hidroeléctricas, que aprovechan el agua de embalses y ríos, y las térmicas, que queman combustibles como gas, carbón o diésel. En condiciones normales, las hidroeléctricas cubren la mayor parte de la demanda por ser más baratas. Las térmicas entran como respaldo, pero su operación es más costosa, especialmente cuando el gas disponible es importado. Cuando hay sequía, como ocurre durante un fenómeno de El Niño, las hidroeléctricas generan menos y las térmicas tienen que trabajar más, lo que presiona los precios de la energía en la bolsa.
¿Qué es el precio en bolsa?
El precio de energía en bolsa es el valor al que se negocia la electricidad en el mercado mayorista, donde los generadores y los comercializadores transan la energía que abastece al país. Ese precio se determina a diario según la oferta y la demanda. Piénselo como un equipo de fútbol: los once jugadores titulares son las plantas generadoras más eficientes, principalmente las hidroeléctricas. Pero cuando la demanda de energía sube o el agua escasea, es necesario usar a los jugadores de reserva: las térmicas, cuya operación es más costosa. Cada generador oferta diariamente un precio a la bolsa. El sistema despacha primero las plantas más baratas y va sumando las más costosas según lo que la demanda exija. El precio de bolsa lo termina fijando la planta más cara que entra a operar en cada hora. Cuando hay sequía y las térmicas tienen que trabajar más, ese precio sube.
¿Subir los precios en bolsa es bueno o malo?
En últimas, el precio de la energía en bolsa es un termómetro. Cuando está alto, indica que algo está alterando la normalidad del sistema: escasez de agua, mayor demanda o mayores costos de generación. Cuando el precio está bajo, como ocurrió durante buena parte del segundo semestre de 2025, puede decirse que el sistema está bien abastecido. Pero un precio bajo tampoco es necesariamente bueno. Como lo advirtió Acolgen, un precio bajo no atrae inversión nueva y, sin inversión, el país no construye la capacidad de generación que necesita.
¿Subir los precios en bolsa cambiará el valor de su factura?
Los comercializadores, es decir, las empresas que le venden la energía a los hogares, no compran toda la electricidad en la bolsa. La mayor parte la adquieren con anticipación, a través de contratos de largo plazo con los generadores. Esos contratos fijan un precio estable. Hoy, alrededor del 80% de la energía que consume un hogar colombiano está cubierta por esos contratos, con precios que rondan entre COP 310 y COP 330 por kilovatio hora. Solo el 20% restante queda expuesto a las variaciones de la bolsa. Y ese 20% tiene un techo: el precio de escasez, que es el valor máximo que puede pagar la demanda por la energía en bolsa. En el último fenómeno de El Niño, en 2024, el precio de bolsa llegó a superar los COP 2.000 por kilovatio hora en algunos momentos, pero el usuario nunca pagó eso: el techo estuvo en alrededor de COP 700. La diferencia la absorbieron los generadores. Por eso, según la presidenta de Acolgen, en un escenario de El Niño fuerte como el que se anticipa para 2026, el alza no debería afectar más del 9% de la factura de la mayoría de los colombianos.



