USO exige remoción de Ricardo Roa de presidencia de Ecopetrol tras imputación fiscal
La Unión Sindical Obrera (USO) ha presentado una solicitud formal a la junta directiva de Ecopetrol para que retire a Ricardo Roa de la presidencia de la principal empresa petrolera del país. Esta exigencia se produce apenas una semana después de que la Fiscalía General de la Nación imputara al directivo por presunto tráfico de influencias en la compra de un apartamento de lujo en un exclusivo sector de Bogotá.
Posición sindical y riesgos empresariales
El sindicato, que logró por primera vez un asiento en la junta directiva de Ecopetrol en enero pasado cuando César Eduardo Loza obtuvo el séptimo renglón del órgano directivo, argumenta que las múltiples investigaciones contra Roa "agravan la situación de la empresa". En un comunicado oficial, la USO señaló que estos señalamientos generan riesgos que, de materializarse, podrían afectar el adecuado funcionamiento de la compañía y el cumplimiento de su estrategia empresarial.
La organización sindical reconoció los avances en el modelo de relacionamiento empresa-sindicato logrados con la actual administración, así como la voluntad política del presidente, lo que ha permitido alcanzar acuerdos relevantes para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y sus familias. Sin embargo, enfatizó que "el entorno retador de la industria plantea grandes desafíos" que exigen esfuerzos extraordinarios para garantizar la sostenibilidad a mediano y largo plazo.
Detalles del caso de tráfico de influencias
El miércoles 11 de marzo, la fiscal Claudia Garrido explicó durante casi una hora que Ricardo Roa habría cometido el delito de tráfico de influencias. Según la investigación, el directivo no aceptó los cargos durante la audiencia de imputación.
La Fiscalía expuso varios nombres vinculados al caso, incluyendo al vendedor del inmueble, el policía retirado Juan Guillermo Mancera, y a Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol (filial de Ecopetrol). Según las autoridades, Rojas habría recibido instrucciones de Roa hace aproximadamente dos años para favorecer a Mancera con oportunidades de negocio dentro de la empresa.
La fiscal del caso señaló que el entonces directivo habría utilizado su posición para intervenir en favor del exuniformado, solicitando a Rojas que facilitara la posibilidad de otorgar contratos o vínculos comerciales a Mancera a través de Hocol. Estas actuaciones habrían constituido un uso indebido del cargo que Roa ocupaba en la petrolera estatal.
Exigencias éticas y posición corporativa
El sindicato aseguró que reconoce la presunción de inocencia de Roa, pero considera que la situación actual exige actuar con total transparencia y apego a los principios éticos. La USO argumenta que el directivo debería concentrar todos sus esfuerzos en su defensa ante las autoridades competentes, en el marco de las investigaciones penales, disciplinarias y administrativas en curso.
"La USO le exige al máximo órgano de dirección y gobierno corporativo de la compañía que proceda a apartar del cargo al presidente de Ecopetrol", declaró el sindicato, añadiendo que esta medida sería en cumplimiento del deber fundamental de proteger los intereses de la empresa más importante de los colombianos.
Sin embargo, esa misma semana la junta directiva de la petrolera estatal ya se había pronunciado, asegurando que la diligencia de imputación no equivale a una condena ni a una decisión de fondo. El órgano directivo manifestó respetar la presunción de inocencia de Roa y su derecho al debido proceso. Por el momento, Ecopetrol no ha tomado decisiones al respecto sobre la permanencia de su presidente.
Contexto financiero y desafíos empresariales
La petición del sindicato se enmarca en un contexto donde Ecopetrol enfrenta importantes desafíos financieros y operativos. La USO destacó en su comunicado que la empresa debe diseñar una reingeniería financiera que asegure los recursos necesarios para fortalecer la línea de negocio tradicional de hidrocarburos, desarrollando una campaña exploratoria de alta potencialidad para adicionar nuevas reservas de gas natural y petróleo.
Esta exigencia sindical representa un momento crucial en la relación entre la dirección corporativa y los trabajadores organizados, especialmente considerando la reciente incorporación de representantes sindicales a la junta directiva de la empresa estatal más importante del país.



