Mercados de deuda mundial en caída libre por impacto del petróleo
Los mercados globales de bonos experimentaron una caída generalizada este lunes, intensificando una tendencia bajista que refleja la creciente ansiedad de los inversores ante el shock petrolero que está alterando las perspectivas económicas para 2026. El disparo del precio de referencia mundial del crudo hacia los US$120 por barril -un aumento de casi 80% desde el inicio del conflicto con Irán- ha generado temores de que los bancos centrales mantengan políticas restrictivas incluso ante una desaceleración del crecimiento.
Impacto directo en rendimientos y expectativas de política monetaria
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, considerado referencia global, subió más de tres puntos básicos hasta 4,17%, mientras que los bonos a dos años, más sensibles a la política monetaria, registraron un aumento de cuatro puntos básicos. Los operadores han ajustado drásticamente sus expectativas:
- La próxima rebaja de tipos de la Reserva Federal ahora no se anticipa antes de septiembre, retrasándose desde julio
- Algunas operaciones con opciones muestran apuestas a que la Fed no recortará tipos en absoluto durante 2026
- En Europa, los swaps implican una probabilidad del 60% de que el BCE suba tipos dos veces este año
- En Reino Unido existe 50% de probabilidad de que el Banco de Inglaterra aumente costos de financiación antes de fin de año
Efectos más agresivos en mercados europeos
Las medidas fueron particularmente severas en Europa, donde los rendimientos alemanes a dos años subieron nueve puntos básicos hasta 2,40%. En Reino Unido, el incremento alcanzó los 30 puntos básicos hasta 4,17%, marcando la mayor subida desde octubre de 2022. Esta reacción refleja la preocupación de que la interrupción de envíos por el estrecho de Ormuz -clave para el transporte petrolero de Oriente Medio- genere un shock energético que se intensifica rápidamente.
Riesgo de estanflación y perspectivas económicas
Los estrategas de Oversea-Chinese Banking Corp advierten que esta situación desafía las operaciones de consenso para 2026 al aumentar los riesgos de estanflación. Según el Fondo Monetario Internacional, un aumento del 10% en costos energéticos que persista un año elevaría la inflación global en aproximadamente 0,4 puntos porcentuales y reduciría el crecimiento hasta en 0,2 puntos porcentuales.
Bloomberg Intelligence señala que la destrucción de demanda suele comenzar cuando el crudo alcanza los US$133 por barril, destacando los riesgos si los precios continúan su escalada. Tim Murray, estratega de T. Rowe Price, afirmó que "el petróleo es el factor más importante que influye en la inflación global", creando obstáculos particularmente para economías asiáticas que son importantes importadoras netas.
Tensión de suministro y expectativas de inflación
Los inversores se preparan para un conflicto prolongado tras la selección por Irán del hijo del difunto ayatolá Alí Jamenei como próximo líder supremo, lo que sugiere continuidad en la postura de Teherán. Simultáneamente, los recortes de producción en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos acentúan la creciente tensión de suministro tras el cierre de Ormuz.
En Estados Unidos, datos recientes han aumentado preocupaciones estanflacionarias: los empleadores recortaron empleos inesperadamente en febrero y la tasa de desempleo aumentó, mostrando grietas en el mercado laboral mientras se intensifican presiones sobre precios.
Reacciones en mercados globales y expectativas inflacionarias
Las expectativas de inflación implícitas prolongaron aumentos:
- Los valores del Tesoro protegidos contra inflación (TIPS) superaron a bonos convencionales
- La brecha entre TIPS y bonos convencionales a cinco años aumentó a 2,69%, acercándose al máximo del año pasado
- En swaps de inflación, la tasa para pagos basados en IPC estadounidense a un año superó 3% por primera vez desde octubre
La caída afectó bonos en toda Asia, con rendimientos subiendo dos dígitos en Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur. Los mercados de deuda de Indonesia y Japón también se desplomaron, mientras los futuros de bonos europeos retrocedieron. Incluso los bonos del gobierno chino cayeron, con futuros a 30 años registrando su mayor caída anual, erosionándose la confianza en su resiliencia ante la inflación importada por precios petroleros.
El índice Bloomberg Dollar Spot recortó ganancias tras reportes de que ministros del G7 discutirían una posible liberación conjunta de reservas petroleras con la Agencia Internacional de Energía, mostrando la respuesta coordinada que busca mitigar este shock que está reconfigurando las perspectivas económicas globales.



