Adiós a Churchill en la moneda británica: fauna silvestre ocupará los billetes
El icónico rostro de Winston Churchill desaparecerá de los billetes del Reino Unido a partir del miércoles 11 de marzo de 2026, según ha confirmado el Banco de Inglaterra en un controvertido rediseño del sistema monetario. El primer ministro conservador de mediados del siglo XX, reconocible por sus característicos puros, cederá su lugar a criaturas como erizos y tejones en la próxima generación de billetes de libra.
La naturaleza triunfa sobre la historia
Tras una consulta pública realizada el año pasado, el Banco de Inglaterra descubrió que la naturaleza se convirtió en el tema más popular con 44.000 respuestas, mientras que las figuras históricas ocuparon apenas el tercer lugar. La institución bancaria afirmó que buscaba imágenes que simbolizaran al Reino Unido, conectaran con el público y, especialmente, no generaran divisiones en la sociedad británica.
"La naturaleza es una excelente opción desde la perspectiva de la autenticación de billetes y nos permite mostrar la rica y variada fauna del Reino Unido en la próxima serie", declaró Victoria Cleland, cajera jefe del banco central. Los diseños podrían incluir elementos dinámicos como "un pájaro con las alas batiendo" o "un ciervo corriendo", según explicó a BBC Radio 5 Live.
Controversia política en tiempos de patriotismo ansioso
La eliminación de los íconos nacionales genera intensa controversia en un momento particularmente sensible. El gobierno laborista se ha envuelto en lo que algunos analistas describen como un patriotismo ansioso, mientras el Reino Unido participa en conflictos internacionales y el panorama político interno se fractura bajo el ascenso del partido de derecha Reform UK.
La convulsión del sistema bipartidista ha desatado una verdadera guerra por los símbolos nacionales, entre los cuales Churchill representa uno de los más influyentes, especialmente para los conservadores. Un parlamentario conservador calificó de "políticos" los planes para considerar alternativas a figuras históricas cuando se lanzó la consulta del Banco de Inglaterra.
Un cambio con precedentes controvertidos
La elección de rostros para los billetes británicos nunca ha estado exenta de polémica. Incluso Churchill, considerado el primer ministro favorito de los británicos en numerosas encuestas, generó críticas hace una década cuando desplazó a la reformadora social Elizabeth Fry, la única mujer en la moneda en aquel momento.
Además de Churchill, la fauna seleccionada sustituirá a:
- La autora Jane Austen
- El pintor JMW Turner
- El descifrador de códigos de la Segunda Guerra Mundial Alan Turing
Estas figuras históricas desaparecerán del reverso de los billetes, cuyo anverso presenta al rey Carlos III desde su ascenso al trono en 2022.
Evolución tecnológica y disminución del efectivo
Este cambio marca el siguiente paso en la transformación de los billetes británicos, que ya experimentaron una importante modernización en años recientes. En 2016, el Banco de Inglaterra comenzó a sustituir los billetes de papel por versiones de polímero más difíciles de falsificar.
Paralelamente, el uso del efectivo en transacciones ha disminuido drásticamente durante la última década. Según UK Finance, mientras el efectivo representaba el 48% de todos los pagos en 2014, esa proporción se había desplomado a apenas el 9% en 2024, siendo reemplazado mayormente por pagos con tarjeta y dispositivos móviles.
Medio siglo de tradición histórica
El dinero británico ha representado a figuras como William Shakespeare, Charles Darwin y Adam Smith desde que se introdujeron imágenes históricas en 1970, un año antes de la decimalización del sistema monetario. Antes de 1920, los billetes solían ser de una sola cara, sin los elaborados diseños que caracterizan las emisiones contemporáneas.
Cuando se anunció la incorporación de Churchill a los billetes en 2013, el entonces gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, declaró: "Parece totalmente apropiado incluir a Sir Winston en el que probablemente sea nuestro billete más popular", sugiriendo incluso que el billete de cinco libras podría pronto llamarse "Winston". Una denominación que, finalmente, nunca llegó a materializarse.
