Conflicto en Oriente Medio reduce crecimiento global a 2,9% en 2026 según Ocde
Las más recientes perspectivas económicas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) revelan que el crecimiento mundial se verá significativamente rezagado durante los próximos dos años, perdiendo el impulso que se había proyectado anteriormente. El principal factor detrás de esta desaceleración es el conflicto en Oriente Medio, que ha generado presiones sustanciales sobre indicadores económicos clave, especialmente el precio del petróleo y otros energéticos.
Impacto directo en el crecimiento mundial
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial se moderará considerablemente: pasará del 3,3% registrado el año pasado a apenas 2,9% en 2026, con un repunte muy modesto hasta 3,0% en 2027, según el informe provisional de Perspectivas Económicas de la Ocde publicado en marzo. Este escenario representa un cambio drástico respecto a las proyecciones optimistas que existían antes del estallido del conflicto.
Antes de la escalada bélica, la economía mundial mostraba una tendencia más sólida hacia el crecimiento, impulsada principalmente por inversiones en tecnología e inteligencia artificial. Los indicios preliminares sugerían que el crecimiento mundial de 2026 podría haberse revisado al alza en 0,3 puntos porcentuales, pero esta proyección positiva quedó completamente anulada por el impacto devastador de los combates.
El estrecho de Ormuz: epicentro de la incertidumbre global
La situación geopolítica en el estrecho de Ormuz, ubicado en el Golfo Pérsico, concentra aproximadamente el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y casi una quinta parte del comercio de gas natural licuado (GNL). La paralización del tráfico en esta zona estratégica ha disparado los precios del crudo, lo que se ha traducido en incrementos significativos en los precios del gas y los destilados, afectando directamente las facturas de energía en numerosos países.
Además, los costos de fertilizantes también se han visto impactados de manera dramática: la urea, por ejemplo, ha subido más de 40% desde el inicio del conflicto, generando efectos en cadena sobre la producción agrícola mundial.
Consecuencias inflacionarias para el G20
El aumento del precio de la energía ha terminado afectando el costo de vida a nivel global de manera considerable. Para los países del G20, la Ocde prevé que la inflación llegue a 4,0%, lo que representa 1,2 puntos porcentuales más de lo pronosticado anteriormente por la organización. Sin embargo, para 2027, se espera que el indicador se modere hasta 2,7%, suponiendo que las presiones sobre los precios de la energía cedan a medida que el conflicto se distienda.
Clara Pardo, docente de la Universidad del Rosario y experta en economía, señala que actualmente se observa un fenómeno denominado "inflación de segunda ronda", que se refiere al traslado del incremento del precio de la energía y los fertilizantes a las tarifas de transporte y los alimentos básicos. Este fenómeno impacta directamente el poder adquisitivo de los hogares y los márgenes de ganancia de las empresas que dependen de estos insumos esenciales.
Advertencias adicionales de la Ocde
La organización internacional advierte que, si se mantienen las interrupciones en el suministro de petróleo y se registran picos adicionales en los precios de la energía, el PIB mundial podría reducirse en 0,5% adicional para 2026. Asimismo, los precios al consumidor a nivel global podrían aumentar casi un punto porcentual extra el próximo año, agravando aún más la situación económica para millones de personas.
Impacto desigual en las principales economías
El panorama afectará de manera desigual a las principales economías del mundo:
- Estados Unidos moderará su crecimiento a 2,0% en 2026 y a 1,7% en 2027, con una inflación de 4,2% el próximo año.
- La Eurozona, fuertemente impactada por los costos energéticos, crecerá apenas 0,8% en 2026 y 1,2% en 2027.
- China mantendrá un crecimiento relativamente robusto de 4,4%, impulsado por estímulos estatales y su capacidad industrial consolidada.
Panorama preocupante para América Latina
El informe de la Ocde solo ofrece proyecciones detalladas para tres países de la región latinoamericana:
- Argentina y México tendrán crecimientos de 2,8% y 1,3% en su PIB respectivamente para 2026.
- Brasil experimentará una desaceleración significativa el próximo año en comparación con su crecimiento en 2025.
La potencia agrícola brasileña es particularmente vulnerable a las interrupciones comerciales generadas por la guerra, ya que importa una gran proporción de sus fertilizantes de Oriente Medio. Argentina, por su lado, tendrá una desinflación importante en los próximos dos años y llegará a una tasa de 14,1% en 2027, aunque sigue siendo una de las más altas de la región.



