Crédito en China se desacelera más de lo previsto por débil demanda de préstamos
Crédito en China se desacelera por débil demanda de préstamos

Crédito en China se desacelera más de lo previsto por débil demanda de préstamos

La expansión del crédito en China experimentó una desaceleración más pronunciada de lo anticipado durante el mes de marzo, en comparación con el mismo período del año anterior. Este retroceso se atribuye principalmente a la continua debilidad en la demanda de préstamos por parte de los hogares y las empresas, factores que están limitando significativamente las actividades de financiación en la economía más grande de Asia.

Datos oficiales revelan cifras por debajo de las expectativas

Según cálculos basados en datos publicados por el Banco Popular de China, la financiación agregada, que es una medida amplia del crédito, aumentó en 5,2 billones de yuanes (equivalente a aproximadamente 765.000 millones de dólares estadounidenses) durante el mes de marzo. Esta cifra contrasta notablemente con la previsión media de los economistas, que anticipaban un crecimiento de alrededor de 5,6 billones de yuanes, y también se sitúa por debajo de la expansión de 5,9 billones de yuanes registrada exactamente un año atrás.

En un desglose más específico, las instituciones financieras chinas emitieron 3 billones de yuanes en nuevos préstamos durante el mes, una cantidad que se encuentra por debajo de la previsión media de 3,5 billones de yuanes. Este retroceso es particularmente significativo porque ocurre después de que la expansión del crédito hubiera repuntado notablemente a principios de año, impulsada principalmente por una fuerte emisión de bonos gubernamentales y una avalancha estacional de préstamos por parte de los bancos.

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Factores que explican la debilidad en la demanda

Varios elementos estructurales están contribuyendo a esta situación. Aunque la confianza del consumidor chino ha mostrado cierta mejoría en los últimos meses, según indicadores oficiales, sigue estando muy por debajo de los niveles anteriores a 2022. Durante ese período, los confinamientos por la pandemia de Covid-19 y el estallido de la burbuja inmobiliaria afectaron gravemente el ánimo de los consumidores, creando un lastre que persiste hasta hoy.

El mercado inmobiliario, un pilar tradicional de la economía china, continúa en crisis a pesar de la reciente recuperación en las transacciones de viviendas de segunda mano observada en algunas megaciudades. Los economistas de Goldman Sachs Group Inc. predicen que los precios de los inmuebles en las grandes ciudades podrían estabilizarse en los próximos uno o dos años, aunque es probable que las zonas urbanas más pequeñas continúen sufriendo una recesión debido al elevado inventario de viviendas disponibles y a la emigración de la población hacia centros urbanos más grandes.

Cambios en la composición del financiamiento

La emisión de bonos gubernamentales ofreció un apoyo menor en comparación con períodos anteriores, cayendo a alrededor de 1 billón de yuanes desde los 1,5 billones de yuanes registrados en marzo del año pasado. Sin embargo, un aumento en la financiación mediante bonos corporativos podría haber ayudado a compensar parcialmente este lastre, según análisis previos de economistas de Citigroup Inc.

Exceso de liquidez y perspectivas de política monetaria

Paralelamente, han surgido indicios claros de exceso de liquidez en el sistema financiero chino, evidenciado por una caída en las tasas del mercado monetario durante los últimos días. Esta situación podría ser consecuencia de la abundante liquidez que circula en la economía, pero que no se está traduciendo efectivamente en crecimiento del crédito, lo que podría frenar cualquier medida destinada a flexibilizar la política monetaria.

Un número creciente de economistas predice que el Banco Popular de China no recortará los tipos de interés ni las reservas obligatorias de los prestamistas durante el presente año. Esta perspectiva se ve reforzada por la crisis del petróleo provocada por la guerra con Irán, que está elevando las expectativas de inflación y complicando las decisiones de política monetaria.

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