Economía colombiana: Crecimiento impulsado por consumo temporal y empleo informal
Crecimiento económico colombiano con bases frágiles y empleo informal

La narrativa oficial versus la realidad económica colombiana

La narrativa oficial presenta un panorama económico optimista para Colombia, con cifras que superficialmente respaldan esta visión. El crecimiento económico se acerca a su potencial, la confianza del consumidor se mantiene en terreno positivo desde hace varios trimestres, y la tasa de desempleo alcanza mínimos históricos. Sin embargo, un análisis más profundo revela que esta narrativa contiene importantes matices y advertencias que cuestionan la solidez del crecimiento actual.

El crecimiento económico: Una burbuja de consumo temporal

Colombia registró un crecimiento del 2,6% real en 2025 y proyecta mantener cifras similares para 2026. No obstante, este crecimiento encierra un elemento preocupante: el país está expandiéndose gracias a una burbuja de consumo que explica el 76% del crecimiento total, manifestándose principalmente en mayor demanda de restaurantes y actividades de entretenimiento.

Esta burbuja se sustenta en dos tipos de "loterías" de ingreso:

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  • Fuentes inesperadas y no controlables: remesas desde el exterior (cuya dinámica reciente requiere estudio serio) y altos precios de productos agrícolas como el café.
  • Fuentes autofabricadas con restricciones: subsidios gubernamentales que dependen del crecimiento del recaudo tributario, incluyendo el reciente aumento del salario mínimo del 23,7%, cuyo efecto se agotará cuando el sector privado asuma los mayores costos.

Mientras tanto, la inversión -componente clave para crecimiento sostenido- contribuye solo con el 11% de la expansión económica y ha caído al 17% del PIB, frente al 22% de hace cinco años. Esto aleja el crecimiento potencial del 4,5% real y lo acerca al 3%, según estudios técnicos. La economía crece, pero por razones temporales, fortuitas y exógenas a la política pública y al desempeño de sectores formales.

El mercado laboral: Mínimos históricos con alta informalidad

La tasa de desempleo se acercó al 8% en 2025, representando mínimos históricos. Sin embargo, esta cifra requiere dos importantes salvedades:

  1. El empleo sigue siendo mayoritariamente por cuenta propia (más del 45%), lo que significa que una proporción elevada se genera en la informalidad con vocación de supervivencia más que de crecimiento productivo.
  2. Existe un aumento importante de personas inactivas (cerca de 1 millón), indicando que los hogares dependen de ingresos diferenciales como remesas o subsidios públicos.

Así, el empleo muestra mejoría, pero gracias a fuentes alternas de ingreso y al crecimiento de la informalidad, no a la generación de empleo formal sostenible.

Perspectivas preocupantes y desafíos futuros

Estos matices hacen que las perspectivas económicas de mediano plazo no sean alentadoras. Cuando terminen las bonanzas temporales actuales -que han fomentado mayor informalidad- el resto de la economía no estará preparada para responder rápidamente. El próximo gobierno enfrenta la tarea urgente de implementar políticas públicas que aceleren la productividad del país, verdadero catalizador del crecimiento de largo plazo.

Continuar dependiendo del consumo y de sus fuentes de ingreso fortuitas, incontrolables y difíciles de mantener representa un camino peligroso. La economía colombiana necesita bases más sólidas para garantizar un desarrollo sostenible que beneficie a todos los sectores de la sociedad.

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