Ministro español insta a la creación de un activo seguro europeo para fortalecer la soberanía financiera
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, ha realizado un llamamiento contundente a través de un artículo publicado en el prestigioso diario británico Financial Times. En su intervención, el ministro argumenta que la mejor estrategia para garantizar la soberanía financiera de Europa es la creación de un activo seguro europeo a gran escala, estableciendo como fecha límite el año 2028.
Un diagnóstico crítico de la fragmentación financiera europea
Cuerpo inició su reflexión citando los principios de la fides publica de la antigua Roma, para luego señalar una paradoja fundamental. Europa debate intensamente sobre defensa, seguridad, política industrial, soberanía digital y redes energéticas, pero carece de una forma colectiva de crédito en la que el mundo confíe plenamente. Esta situación se ve agravada por la existencia de mercados de bonos soberanos fragmentados y ciclos presupuestarios anuales descoordinados.
"Ha llegado el momento de crear un auténtico activo seguro europeo ampliando significativamente el mercado de bonos emitidos por la Unión Europea para 2028", defendió el ministro con firmeza. Según su visión, este instrumento debe ser lo suficientemente grande para consolidar la soberanía financiera del bloque e iniciar una nueva era de autonomía económica.
Oportunidad histórica y argumentos económicos
El titular de Economía español considera que el contexto actual es el más propicio para esta ambiciosa iniciativa. Europa se ha convertido en un destino atractivo para el capital a largo plazo, y el euro ha experimentado una apreciación significativa del 15 % frente al dólar estadounidense desde 2025. Sin embargo, Cuerpo advierte de un problema estructural: "El capital fluye hacia Europa, pero sin un activo seguro a gran escala, no tiene donde anclarse". Esta falta de un ancla financiera sólida limita el potencial de inversión y estabilidad.
Para ilustrar la magnitud del desafío, el ministro proporcionó datos contundentes. Los bonos emitidos por la UE suman aproximadamente 1 billón de euros, una cifra muy distante de los 30 billones de euros que representan los bonos del Tesoro estadounidense en circulación. Esta disparidad implica que los instrumentos europeos actuales son incapaces de absorber la demanda global de activos seguros, incluso cuando se combinan con los bonos de mayor calificación crediticia (triple A y doble A) de la Eurozona.
Propuesta concreta y beneficios esperados
La propuesta de Carlos Cuerpo no se limita a una declaración de intenciones. El ministro insiste en que la creación de un activo seguro europeo completaría la arquitectura financiera de la UE y aportaría beneficios tangibles en tres ámbitos clave:
- Unión de ahorro e inversión: Liberaría el ahorro privado inactivo, canalizándolo hacia inversiones productivas.
- Euro digital: Acabaría con la dependencia de sistemas de pago extranjeros, reforzando la autonomía tecnológica.
- Mercado creíble de monedas estables en euros: Proporcionaría una base sólida para instrumentos financieros innovadores.
Cuerpo fue muy claro sobre los requisitos para el éxito: "Un activo seguro no se materializa con pequeños pasos ni compromisos vagos. Requiere un plazo que obligue a la alineación política y un tamaño que genere credibilidad en el mercado". Por ello, reiteró que la fecha límite de 2028, coincidiendo con el inicio del próximo ciclo presupuestario de la UE, debe tratarse con la misma importancia política histórica que tuvo el nacimiento del euro en 1999.
Esta iniciativa, centrada en impulsar los eurobonos, busca posicionar a la Unión Europea como un actor financiero global con un activo refugio propio, reduciendo su vulnerabilidad y fortaleciendo su posición en los mercados internacionales.



