Desaceleración en crecimiento de remesas colombianas preocupa a economistas
Las remesas enviadas por trabajadores colombianos en el exterior, una de las principales fuentes de divisas para el país, muestran una clara moderación en su ritmo de crecimiento durante los primeros meses de 2026. Este fenómeno ocurre en medio de un entorno económico internacional desafiante que afecta tanto el volumen de dólares recibidos como su conversión a pesos colombianos.
Cifras reveladoras del Banco de la República
Según datos oficiales del Banco de la República, Colombia recibió US$2.121 millones en remesas durante enero y febrero de 2026, frente a los US$2.041 millones del mismo período en 2025. Esto representa un crecimiento de apenas 3,9%, marcando una desaceleración significativa comparada con el incremento del 10,5% registrado durante todo 2025.
El comportamiento mensual muestra cierta recuperación, con US$1.101 millones ingresados en febrero, superando los US$1.020 millones de enero. Esta dinámica mantiene el flujo mensual por encima de la barrera psicológica de los US$1.000 millones, pero evidencia un ritmo más moderado que el observado en años anteriores.
Impacto cambiario reduce poder adquisitivo
Uno de los aspectos más preocupantes de esta tendencia es el efecto cambiario sobre el poder adquisitivo de las familias receptoras. Mientras en 2025 el dólar promedió $4.100, durante 2026 se ha mantenido alrededor de $3.600-$3.700, representando una caída acumulada de aproximadamente 10% en la conversión a pesos.
"Hoy reciben menos pesos y eso significa menor capacidad de compra, lo que impacta directamente el consumo de los hogares", explican analistas económicos. Esta apreciación del peso colombiano reduce el efecto real de las remesas en la economía local, incluso cuando el flujo en dólares se mantiene estable.
Factores detrás de la desaceleración
Varios elementos explican esta moderación en el crecimiento de las remesas:
- Desaceleración económica global que afecta los mercados laborales en países de destino
- Efecto base alto tras el récord histórico de US$13.098 millones alcanzado en 2025
- Condiciones más restrictivas en economías como Estados Unidos y España
- Normalización tras picos atípicos registrados el año anterior
Daniel Velandia, jefe de investigaciones económicas de Credicorp Capital, señala que "se venían observando altos crecimientos en la llegada de remesas a Colombia, en línea con los buenos resultados económicos de Estados Unidos y España, que es de donde proviene la mayor parte de esos recursos". Agrega que "en la medida que estas economías se desaceleran, se espera que las remesas también lo hagan".
Perspectivas para el resto de 2026
Jairo Eduardo Ramírez, gerente general de Fincomercio, explica que "el crecimiento de las remesas en el inicio de 2026 ha sido positivo, pero claramente más moderado frente a años anteriores". Asegura que esto responde principalmente a "un efecto base alto, ya que en 2025 Colombia alcanzó niveles históricamente elevados".
Los expertos coinciden en que, aunque el ritmo de crecimiento podría moderarse durante 2026, las remesas probablemente se mantendrán en niveles históricamente altos. La consistencia de flujos mensuales superiores a US$1.000 millones indica una madurez de este componente en la balanza de pagos colombiana.
En el corto plazo, el desempeño de las remesas dependerá críticamente de:
- La evolución del empleo en Estados Unidos y Europa
- Las condiciones cambiarias y la fortaleza del dólar
- Las políticas migratorias en países receptores
- La capacidad de envío de los migrantes colombianos
Importancia macroeconómica y social
Las remesas continúan siendo un pilar fundamental para la economía colombiana, no solo por su magnitud sino por su estabilidad relativa y profundo impacto social. Estos recursos:
- Ayudan a financiar el déficit en cuenta corriente
- Aportan estabilidad al mercado cambiario
- Actúan como amortiguador frente a choques económicos externos
- Sostienen el consumo en hogares de regiones vulnerables
- Dinamizan comercio y servicios a nivel local
En un entorno de incertidumbre global, las remesas seguirán desempeñando un papel clave en el equilibrio externo del país y en el sustento de miles de familias colombianas que dependen de estos ingresos para su supervivencia diaria.



