Deuda externa pública colombiana experimenta incremento significativo en 2025
Según el más reciente informe del Banco de la República, la deuda externa pública de Colombia registró un aumento considerable del 23,5% durante el año 2025, alcanzando un monto total de US$152.747 millones. Este incremento representa una adición de US$18.864 millones respecto al año anterior, marcando una tendencia ascendente en las obligaciones financieras internacionales del país.
Composición y estructura de la deuda externa nacional
La deuda externa total de Colombia cerró el 2025 en US$246.801 millones, lo que equivale al 53,8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Esta cifra global experimentó un crecimiento del 11,7% respecto a 2024, con un aumento de US$25.848 millones. La distribución sectorial muestra que la deuda pública representa el 61,9% del total, mientras que el sector privado concentra el 38,1% restante.
En cuanto a los plazos de vencimiento, el 86,1% de las obligaciones corresponde a pasivos con vencimiento original mayor a un año, mientras que el 13,9% restante son créditos con vencimiento igual o menor a un año. Esta estructura temporal refleja una estrategia de financiamiento predominantemente orientada al largo plazo.
Detalles específicos de la deuda del sector público
La deuda externa del sector público, que alcanzó los US$152.747 millones al cierre de 2025, representa el 33,3% del PIB colombiano. Este monto supera en US$20.307 millones (15,3%) lo registrado en diciembre de 2024. La dinámica de crecimiento se explica principalmente por el aumento de las obligaciones de largo plazo (US$20.107 millones), complementado por un incremento menor en las de corto plazo (US$198 millones).
La distribución interna de la deuda pública revela que:
- 76% corresponde al gobierno nacional
- 16% a entidades descentralizadas
- 8% restante a otros deudores del sector público
Tipos de acreedores y composición por instrumentos
El aumento del saldo de deuda externa pública (US$20.305 millones) obedeció principalmente al crecimiento de las obligaciones con:
- Tenedores de bonos (US$17.833 millones)
- Banca comercial (US$1.245 millones)
- Banca bilateral (US$614 millones)
Por tipo de instrumento, el 65% del saldo corresponde a títulos de deuda, incluyendo bonos emitidos en mercados internacionales y TES en poder de no residentes. El 21% representa préstamos con banca multilateral, mientras que el 14% restante son créditos con entidades bilaterales e instituciones financieras.
Servicio de la deuda y condiciones financieras
Durante 2025, el servicio de la deuda de largo plazo del sector público ascendió a US$19.505 millones, registrando un incremento de US$3.072 millones respecto al mismo periodo de 2024. De este monto total:
- US$12.988 millones (67%) correspondieron a amortizaciones
- US$6.517 millones (40%) a intereses
Un dato positivo es que la tasa de interés promedio de la nueva deuda externa contratada por entidades del sector público se estimó en 6,1% para 2025, mostrando una reducción significativa respecto al 7,8% registrado en 2024. Esta mejora en las condiciones financieras podría aliviar parcialmente la carga del servicio de la deuda en el futuro.
Situación del sector privado y perspectivas
El saldo de la deuda externa del sector privado cerró diciembre de 2025 en US$94.054 millones, equivalente al 20,5% del PIB. De este monto, el 87,4% correspondió a obligaciones del sector no bancario, mientras que el 12,6% restante fueron deudas adquiridas por instituciones del sector bancario.
El sector privado no bancario incrementó sus obligaciones externas en US$6.064 millones (8%) frente a lo registrado en diciembre de 2024, explicado principalmente por desembolsos netos por concepto de bonos seguidos de préstamos. Por el contrario, el saldo del sector privado bancario se redujo en US$521 millones (-4,2%) respecto al año anterior.
El costo de las nuevas contrataciones de deuda externa en el cuarto trimestre de 2025 se estimó en 6,73%, manteniéndose similar al trimestre anterior y mostrando una reducción de 0,38 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024. Esta evolución sugiere una estabilización relativa en las condiciones de financiamiento internacional para Colombia.



