Deuda neta de Colombia se mantiene en niveles históricamente elevados
El Ministerio de Hacienda publicó la actualización más reciente del perfil de deuda pública del Gobierno Nacional Central, revelando cifras que mantienen la preocupación sobre la estabilidad de las finanzas públicas del país. Según el reporte oficial, la deuda neta, que descuenta los activos financieros, se ubicó en 58,5% del Producto Interno Bruto al cierre de 2025.
Un indicador que preocupa a los analistas
Aunque este indicador mostró una reducción de 0,5 puntos porcentuales frente al 59,3% registrado en 2024, sigue siendo el cuarto nivel más alto de toda la serie histórica desde 1999. La cifra actual se acerca peligrosamente a los registros observados durante la pandemia, cuando la deuda neta alcanzó 60,7% en 2020 y 60% en 2021.
Diego Montañez-Herrera, analista económico del Grupo de Coyuntura Económica de la Universidad Eafit, explicó la dimensión de estas cifras: "Para dimensionar la cifra, la meta de deuda neta de Colombia se elevó a 61,3% del PIB mediante la cláusula de escape en el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2025; sin ese ajuste, el objetivo habría sido de 56,5%. Aunque el Gobierno sostiene que la meta se cumplió, el nivel actual supera el ancla de 55% y se mantiene en rangos históricamente elevados".
La deuda bruta también alcanza niveles preocupantes
En cuanto a la deuda bruta del Gobierno Nacional Central, esta cerró 2025 en 64,7% del PIB, equivalente a $1.206 billones y representando el segundo nivel más alto de la historia. Ambos indicadores se mantienen muy por encima de los registros previos a la pandemia, cuando en 2019 la deuda neta se ubicó en 48,4% y la bruta en 50,3%.
Es importante destacar que:
- La deuda neta es la variable que da cuenta de la estabilidad de las finanzas públicas
- Es la que se fija como meta en el Marco Fiscal de Mediano Plazo
- Sobre esta variable se construye la senda de la regla fiscal
- La deuda bruta refleja el total de obligaciones del Gobierno Nacional Central
- Es el monto que el país debe financiar y refinanciar en el mercado
- Es el indicador que siguen de cerca los inversionistas
- Refleja la presión real sobre las tasas de interés
Un comportamiento atípico en 2025
Para 2025 ocurrió un hecho atípico: por primera vez en el siglo, ambas variables se movieron en direcciones opuestas. Mientras la deuda bruta subió 0,8 puntos porcentuales frente a 2024 (pasando de 63,9% a 64,7%), la deuda neta bajó 0,5 puntos porcentuales (de 59,3% a 58,5% del PIB).
En el último Marco Fiscal de Mediano Plazo se fijó una meta de 61,3% del PIB para la deuda neta. Con el nivel registrado de 58,5%, el Gobierno cumplió dicha meta con un margen de 2,8 puntos porcentuales. Sin embargo, los expertos advierten que este resultado debe tomarse con cautela debido a la vía por la cual se dio la caída.
Factores coyunturales detrás de la reducción
El ajuste no obedece a un fortalecimiento de los ingresos ni a una corrección del gasto, sino principalmente a efectos contables y cambiarios. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) señaló que la caída se dio por las operaciones de manejo de deuda realizadas por la Dirección de Crédito Público y por una tasa de cambio favorable.
Sin estos dos factores, la deuda neta habría superado el nivel de 60% del PIB, comportándose al alza y alineada con la misma senda que la deuda bruta. El Carf argumentó que "el principal factor en la caída de la deuda neta fue la apreciación de la tasa de cambio. Si la tasa hubiese sido la proyectada en el Mfmp, la deuda neta habría sido de 61,4%".
Advertencias sobre el futuro fiscal
Dado que los factores que han estabilizado la deuda no son permanentes, el Carf calculó que la deuda neta podría llegar a 61,9% del PIB en 2028 y, sin nuevas medidas, acercarse a 70%, próximo al límite de la regla fiscal (71%).
Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, expresó su preocupación: "El déficit primario aumentó y hoy es el más alto en cerca de 30 años en ausencia de una crisis, lo que sigue presionando la trayectoria de la deuda. En consecuencia, la reducción de la deuda neta, más que una señal de consolidación fiscal estructural, refleja factores cambiarios y financieros coyunturales".
Operaciones de manejo de deuda y sus implicaciones
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, se refirió al impacto de las operaciones de manejo de deuda: "Este cambio en la deuda neta puede indicar un incremento en los activos financieros del Gobierno, como los depósitos o fondos, o el resultado de operaciones de manejo de deuda como canjes. Sí es cierto que el indicador neto mejora, pero la carga de intereses no necesariamente caería en el corto plazo".
Precisamente sobre el punto de los intereses de la deuda, un informe de Corficolombiana explicó que las operaciones de manejo de deuda lograron un ahorro de intereses de hasta $28 billones en 2025, lo que equivale a 1,5% del PIB. Sin embargo, señalaron que esto aumenta el valor presente de la deuda en $310 billones, lo que se traduce en 17% del PIB.
Oliver Pardo, exdirector de Política Macroeconómica, aclaró el mecanismo: "Con los canjes lo que se hace es recomprar bonos que en el mercado valen menos que su valor nominal y sustituirlos por nuevos títulos de menor valor nominal; así, contablemente, se registra una reducción de la deuda".
Con este panorama, en el que la caída de la deuda neta no responde a una dinámica estructural, el Carf insistió en su pronunciamiento en un mayor ajuste para retornar a la regla fiscal, advirtiendo sobre los riesgos futuros si no se toman medidas correctivas oportunas.



