El desfase entre crecimiento y liquidez en las pymes colombianas
En numerosas pequeñas y medianas empresas de Colombia, los cierres contables del inicio de año están revelando una paradoja preocupante: aunque los negocios expanden sus operaciones y las ventas muestran tendencias positivas, la caja no refleja ese desempeño esperado. Según un análisis detallado de la firma Russell Bedford, esta discrepancia no suele originarse en fraudes externos masivos ni en eventos extraordinarios, sino en fallas internas que se normalizan progresivamente con el tiempo.
Prácticas normalizadas que erosionan la salud financiera
Zulma López Arando, socia de Auditoría y Revisoría Fiscal de Russell Bedford, explica que el fraude empresarial más común no proviene de ataques externos sofisticados, sino de prácticas internas que se toleran día a día. "Entra por prácticas internas normalizadas, como urgencias sin soportes adecuados, confianza excesiva sin controles básicos y la concentración de funciones clave en una sola persona", señala la experta.
Este fenómeno se ha vuelto particularmente frecuente en empresas familiares o pymes que experimentaron un crecimiento acelerado entre 2022 y 2025. Durante ese proceso de expansión, la confianza interpersonal a menudo reemplazó los controles financieros esenciales, se evitaron fricciones internas y se centralizaron responsabilidades críticas en pocas manos.
El goteo constante que afecta la liquidez
Los especialistas de Russell Bedford describen este problema como un progresivo goteo financiero que inicia con montos pequeños que no llaman la atención inmediata. Al no generar reacción oportuna, estas irregularidades se repiten y gradualmente aumentan en magnitud, terminando por costar más que un evento puntual grande.
El riesgo se intensifica notablemente cuando el volumen de operaciones comerciales crece sin que los controles internos evolucionen al mismo ritmo. "Más proveedores, más pagos y más inventario, gestionados con los mismos procesos informales, generan un desbalance peligroso entre crecimiento y control", advierte López.
Prácticas problemáticas recurrentes
En este contexto de controles débiles, aparecen con mayor frecuencia diversas prácticas que erosionan la salud financiera:
- Sobrefacturación en procesos de compra
- Pagos duplicados o fraccionados para evadir topes de aprobación
- Reembolsos inflados sin justificación adecuada
- Irregularidades en el manejo de nómina
- Mermas de inventario que luego se "ajustan" contablemente
El daño no se limita únicamente a la salida indebida de dinero, sino que contamina la información financiera con la cual se toman decisiones estratégicas clave. Cuando la contabilidad deja de reflejar la realidad operativa, la empresa comienza a funcionar con datos distorsionados, aumentando exponencialmente su riesgo financiero.
Señales de alerta y momentos críticos
No es casual que muchos de estos problemas se destapen precisamente durante los cierres contables anuales. Durante meses, las cifras pueden "verse bien" superficialmente, pero al final del ejercicio aparecen ajustes que modifican completamente los resultados reportados.
Según el análisis, "cuando las sorpresas solo llegan al cierre, no se trata de un error contable puntual, sino de una señal clara de que durante el año no se estuvo revisando periódicamente la realidad financiera de la empresa".
También es frecuente que los fraudes internos salgan a la luz cuando una persona clave se incapacita, renuncia o toma vacaciones prolongadas. En esos momentos críticos emergen situaciones problemáticas como claves de acceso desconocidas, soportes documentales inexistentes y pagos en trámite imposibles de explicar.
Recomendaciones para fortalecer la gestión financiera
En el entorno económico actual de 2026, caracterizado por márgenes más ajustados y menor tolerancia a errores financieros, el fraude interno puede comprometer seriamente la viabilidad operativa de una pyme. La solución no requiere necesariamente estructuras complejas, sino el fortalecimiento de controles básicos esenciales:
- Separación clara de funciones críticas
- Implementación de cierres periódicos que permitan monitoreo constante
- Establecimiento de procesos documentados para todas las transacciones
- Revisión regular de conciliaciones bancarias
- Capacitación del personal en prácticas contables adecuadas
Estas medidas permitirán que el crecimiento legítimo del negocio finalmente se refleje en la caja, cerrando la brecha peligrosa entre desempeño comercial y salud financiera que afecta a tantas pymes colombianas.



