Grupo Aval advierte sobre desaceleración en inversión y mayor presión económica en Colombia
María Lorena Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval, ha emitido una alerta contundente sobre la situación económica de Colombia, señalando un escenario marcado por alta incertidumbre, menor inversión y presiones macroeconómicas que están redefiniendo el desempeño del sector financiero y empresarial del país.
Crecimiento basado en consumo, no en inversión
Desde el grupo financiero se señala que la dinámica actual de la economía colombiana no está sostenida en la inversión, sino principalmente en el consumo, lo que plantea riesgos significativos para el mediano plazo. "Es una economía que está creciendo en consumo y no en inversión, que no es bueno para el país porque el crecimiento en consumo no es sostenible", afirmó Gutiérrez durante su intervención.
Este comportamiento se desarrolla en un contexto donde no existen condiciones macroeconómicas que favorezcan una expansión sostenida del consumo, lo que limita considerablemente las perspectivas de crecimiento económico. A esta situación se suma un entorno de incertidumbre que incluye:
- Factores políticos y electorales que inciden en las decisiones empresariales
- Ausencia de nuevos proyectos, especialmente en sectores clave como infraestructura
- Impacto negativo en la generación de empleo y la dinámica económica general
Para el Grupo Aval, el reto fundamental está en recuperar la confianza para incentivar la inversión productiva. "Lo que tiene que hacer un nuevo presidente es hacer un plan de incentivo a la inversión, porque es lo único que va a impulsar la economía del país", señaló enfáticamente la presidenta del grupo.
Tasas de interés, inflación y empleo: triple presión económica
El panorama macroeconómico colombiano continúa condicionado por variables críticas que ejercen presión sobre la economía:
- Tasas de interés elevadas: Desde el grupo estiman que las tasas del Banco de la República podrían ubicarse cerca del 12% al cierre del año, con una inflación que se mantiene en niveles preocupantes.
- Inflación persistente: La combinación de tasas altas con inflación elevada tiene efectos directos sobre el crédito, el consumo y la inversión, al encarecer el financiamiento para hogares y empresas.
- Deterioro en el empleo: Se han identificado señales claras de deterioro en el mercado laboral, lo que podría afectar aún más la capacidad de gasto de los hogares colombianos.
"Hay unos informes interesantes de la pérdida de empleo que se está generando en el país... eso puede afectar un poco la dinámica de la economía", advirtió Gutiérrez, destacando la gravedad de la situación laboral.
Impacto de los impuestos y entorno empresarial complejo
A las condiciones macroeconómicas ya descritas se suma el impacto significativo de nuevas cargas tributarias, como el impuesto al patrimonio derivado de la emergencia económica. Desde el Grupo Aval se señala que este tipo de medidas incrementa sustancialmente la presión sobre las empresas.
En el caso específico del grupo financiero, el impacto fue cercano a 330 mil millones de pesos, lo que representa más de un 35% de su utilidad en el año 2025. Además, se advierte una diferencia considerable en la carga tributaria frente a otros sectores económicos.
"El sector financiero quedó con un impuesto de 1,6%, mientras que las empresas en general quedaron con 0,5%", indicó Gutiérrez, evidenciando la disparidad en el tratamiento fiscal.
También se cuestiona severamente la forma en que se implementó este tributo, al exigir su pago en el mismo periodo en que fue decretado, lo que afecta directamente la liquidez de las compañías. "Normalmente cuando se fija un impuesto es para el año siguiente. Este se fijó para pagar en el mismo mes", afirmó la presidenta del Grupo Aval.
Estas condiciones fiscales no solo impactan a las grandes empresas, sino también a las medianas compañías que deben ajustar su flujo de caja en un entorno económico particularmente complejo. A esto se suman otros impuestos y obligaciones, incrementando la carga total sobre el sector productivo colombiano.
Competencia financiera y adaptación empresarial
En paralelo a estos desafíos, el sistema financiero tradicional enfrenta un entorno de mayor competencia, con la entrada de fintech y nuevos actores que disputan segmentos estratégicos como pagos y crédito. Esta situación obliga a las entidades financieras tradicionales a adaptarse rápidamente mientras gestionan simultáneamente los retos macroeconómicos.
"Uno tiene que saber navegar en momentos de incertidumbre, pensar en el mediano plazo", señaló Gutiérrez, al referirse al papel crucial que deben desempeñar las empresas en este contexto económico desafiante.
La combinación de todos estos factores -tasas de interés elevadas, inflación persistente, deterioro del empleo, cargas tributarias adicionales y mayor competencia en el sector financiero- configura un entorno económico en el que las decisiones empresariales deben ajustarse a condiciones más restrictivas, con menor margen para expansión y mayor cautela en la toma de riesgos.



