Guerra en Medio Oriente reaviva temores de recesión económica global por impacto en petróleo
El conflicto bélico en Oriente Medio, desatado tras el reciente ataque de Estados Unidos a Irán, ha revivido el fantasma de una recesión económica mundial que preocupa a expertos y mercados internacionales. Los analistas señalan que los efectos de esta confrontación tendrán un impacto significativo sobre los precios del petróleo y, de forma más amplia, sobre la economía global y el comercio internacional.
Interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz
Los economistas del banco Natixis han alertado que "cualquier interrupción duradera" del tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz "tendría importantes implicaciones para los mercados, pero también para la dinámica de la inflación y la estabilidad económica global". Este paso marítimo es crucial para el transporte de hidrocarburos a nivel mundial.
Cyrille Poirier-Coutansais, director del departamento de investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos de la Marina en Francia, coincidió con este análisis al afirmar que "el cierre del estrecho de Ormuz es un asunto de primer orden para la economía mundial". El experto destacó especialmente la vulnerabilidad de Asia, región que es "más dependiente del estrecho de Ormuz para sus importaciones".
Impacto en China y la economía global
Los analistas de Natixis han señalado que "China se vería particularmente afectada por esta guerra", planteando la preocupante pregunta sobre si habrá "combustible necesario para hacer funcionar la fábrica del mundo". La economía china, como principal motor manufacturero global, enfrentaría graves consecuencias ante una interrupción prolongada del suministro energético.
Sin embargo, según las estimaciones de Bersinger, "el shock inflacionista debería ser, según las primeras estimaciones, inferior al de 2022-2023". Esta perspectiva podría permitir que economías como la francesa "eviten la recesión", aunque la situación sigue siendo extremadamente delicada.
Alza en los precios del petróleo
Uno de los factores más preocupantes es el incremento acelerado de los precios del petróleo, que este lunes superaron los 100 dólares el barril tanto en su referencia Brent como en el WTI. En pocas sesiones, los precios se han encarecido significativamente, generando alarma entre inversionistas y analistas.
Ole R. Hvalbye, analista de SEB, expresó su preocupación al comentar: "Ya he visto este tipo de situación antes, pero esta está empezando a adquirir proporciones dramáticas". El experto añadió que le preocupan "mucho las consecuencias a largo plazo", especialmente el riesgo de "estallido de una recesión económica".
Riesgos de un conflicto prolongado
La duración e intensidad de la guerra serán determinantes para evaluar sus consecuencias económicas finales. Los economistas del banco ING advierten que, en caso de un conflicto prolongado, el alza de los precios de la energía, la perturbación logística y el shock de confianza "supondrían un freno importante al volumen de los intercambios mundiales".
Según Nizard, "se estima que un aumento de aproximadamente 15 dólares en el precio del Brent durante un período prolongado podría restar alrededor de 0,2 puntos porcentuales de crecimiento a nivel mundial". Además, este incremento añadiría casi "medio punto de inflación", impactos que "no son desdeñables" en un contexto de "crecimiento económico mundial bastante frágil".
La combinación de estos factores -interrupción del comercio marítimo, dependencia energética asiática, alza en precios del petróleo y fragilidad económica global- crea un escenario preocupante que mantiene en vilo a mercados y gobiernos alrededor del mundo.
