Expectativas de mercado se endurecen frente a inflación y tasas de interés
La más reciente Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo ha generado un cambio significativo en las expectativas del mercado colombiano. Contrario a lo que el Banco de la República venía esperando, los analistas financieros ahora proyectan un aumento en la tasa de interés durante los próximos meses.
Proyecciones que superan las expectativas oficiales
Según el informe, la tasa de interés podría ubicarse en 11% para marzo y alcanzar 11,75% hacia mitad de año, cifras que superan considerablemente el 10,25% actual. Este dato contrasta marcadamente con la última decisión del Emisor, que en febrero optó por hacer una pausa en su política monetaria.
La próxima reunión del Banco de la República, programada para el 31 de marzo, llega con un telón de fondo más cargado de incertidumbre. El principal motivo de preocupación es la persistencia de la inflación, que en febrero registró 5,29%, incluso por debajo de lo esperado por el mercado, pero que representa solo un respiro temporal.
Inflación que se resiste a converger
Las proyecciones hacia adelante son menos alentadoras. Para diciembre de 2026, los analistas ubican la inflación en 6,24%, mientras que el propio Gobierno la estima en 5,8%. Ninguna de estas dos cifras se acerca al rango meta establecido entre 2% y 4%.
"Hace menos de un año, el Gobierno seguía apuntando a una convergencia relativamente ordenada hacia la meta. Hoy el consenso, tanto público como privado, es que la inflación va a ser más alta que en 2025", señala el análisis.
Múltiples factores presionan los precios
Detrás de este escenario se encuentran varias capas de presión:
- El aumento del salario mínimo, cercano al 23%, ha comenzado a moverse en las expectativas inflacionarias
- Equipos de análisis como Bancolombia y BBVA advierten que el traslado a precios suele tomar meses
- Factores externos como el repunte del petróleo por tensiones geopolíticas en Medio Oriente
- Presiones locales incluyendo clima irregular, alimentos más volátiles y costos financieros elevados
El Ministerio de Hacienda reconoce esta situación en su Plan Financiero, donde proyecta "un manejo prudente de las finanzas públicas", pero admite paralelamente que los costos de producción, el crédito más caro y la demanda más dinámica pueden empujar los precios al alza.
Impacto en otras variables económicas
Este desfase inflacionario ya comienza a notarse en otras proyecciones económicas:
- El crecimiento esperado para 2026 bajó a 2,5%, desde 2,8% el mes anterior
- El Gobierno lo ubica en 2,6%
- Para 2027, los encuestados de Fedesarrollo hablan de 2,6%
- El dólar se proyecta en COP 3.730 en marzo y cerca de 3.800 al cierre de 2026
Variables externas que complican el panorama
El petróleo representa otro factor de incertidumbre. Mientras el Brent cerró febrero en USD 72,5, los analistas anticipan un salto fuerte en marzo con una mediana cercana a USD 98, moderándose a USD 75 para final de año. El Gobierno, más conservador, trabaja con un promedio cercano a USD 59.
"Un petróleo más alto mejora ingresos por dividendos y regalías, pero también presiona el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Lo que entra por un lado puede salir por el otro", explica el análisis.
Frente fiscal bajo presión constante
Este conjunto de variables se cruza con un frente fiscal que sigue experimentando tensiones significativas:
- El déficit del Gobierno Nacional cerró 2025 en 6,4% del PIB
- Para 2026, Hacienda proyecta reducirlo a 5,1%
- El déficit primario pasaría de 3,5% a 2,1%
Sin embargo, la realidad fiscal presenta matices importantes. El gasto total terminó siendo menor al previsto inicialmente, aunque creció frente a 2024 en COP 24,6 billones. Hubo un alivio significativo en intereses (aproximadamente 22,1 billones menos) gracias a operaciones de manejo de deuda.
Por el lado de los ingresos, el recaudo tributario volvió a quedarse corto: COP 271,9 billones frente a los 281,4 billones estimados. Esta diferencia de cerca de 9,4 billones se suma a una secuencia de proyecciones optimistas que no terminan de cumplirse.
Cuestionamientos a la credibilidad fiscal
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal ha subrayado que el escenario fiscal de 2026 es "poco creíble" si no se explican los mecanismos concretos para reducir el gasto. Según sus cálculos, faltan cerca de COP 32,1 billones (1,6% del PIB) para cerrar la brecha fiscal.
En su escenario base, el déficit no bajaría a 5,1%, sino que se quedaría más cerca de 6,7%, mientras la deuda subiría a 60,3% del PIB. Moody's coincide en este diagnóstico, señalando que el déficit podría mantenerse por encima del 6% del PIB en 2026 por tercer año consecutivo.
Mercado de deuda refleja tensiones
Los TES (Títulos de Tesorería) reflejan esta creciente tensión económica. Una parte relevante de los analistas encuestados por Fedesarrollo espera tasas por encima de 14% en los títulos a 2032 dentro de tres meses, mientras en los de 2042 el rango se mueve entre 13% y 14%.
El spread de la deuda colombiana cerró febrero en 294 puntos básicos, y la mayoría anticipa que podría aumentar en el corto plazo. Colombia no ha logrado reducir su prima de riesgo al ritmo de otros países de la región.
Margen de maniobra que se estrecha
Todos estos factores regresan al punto inicial: la tasa de interés. Con inflación al alza, expectativas desancladas y un frente fiscal incierto, el margen de maniobra del Banco de la República se estrecha considerablemente.
Bajar las tasas rápidamente se vuelve más difícil, mientras que subirlas otra vez deja de ser una idea marginal. El panorama económico colombiano enfrenta así múltiples desafíos simultáneos que requerirán decisiones complejas en los próximos meses.



