Propuesta de inversiones forzosas generaría impacto negativo en disponibilidad crediticia
El presidente Gustavo Petro se reunió con su gabinete el jueves en la noche para analizar la eventual implementación de inversiones forzosas en el sistema financiero colombiano. Esta medida, planteada en el contexto de la emergencia económica, implicaría un mayor nivel de intervención estatal en la orientación del crédito y en la canalización de recursos hacia sectores definidos como prioritarios.
Advertencia sobre reducción de recursos disponibles
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, explicó que si se establece una nueva inversión forzosa similar a la existente, de alrededor de $35 billones, habría menos recursos disponibles para otorgar créditos a los sectores no priorizados por la medida. "Una nueva inversión forzosa aumentaría la represión financiera", aseguró Malagón durante su intervención.
El dirigente gremial detalló que Colombia es actualmente el tercer país de la región con mayor represión financiera, debido a factores como:
- La existencia de la tasa de usura
- La inversión forzosa en títulos agropecuarios (TDA)
- Las restricciones para costos financieros
- El límite restrictivo en el tiempo de permanencia de información en los burós de crédito
Impacto potencial en la economía nacional
Malagón advirtió que la imposición de una nueva inversión forzosa, cercana a $35 billones, reduciría la disponibilidad de recursos para sectores no priorizados, lo que tendría efectos generalizados en el costo del crédito. "Esto podría traducirse en un aumento de 49 puntos básicos en las tasas de interés, una reducción de 0,9 puntos básicos en la cartera y una caída de 0,3 puntos básicos en el PIB", afirmó el representante del sector bancario.
Además, señaló que la profundización financiera en Colombia apenas llega a 44% del PIB, un nivel similar al de hace una década y muy por debajo del potencial estimado de 65%. La inclusión crediticia solo cubre a 51% de los adultos, lejos del 75% observado en referentes internacionales.
Posición del gobierno y cumplimiento del Pacto por el Crédito
Durante el encuentro, el presidente Petro afirmó que, según su interpretación, el sector financiero incumplió los compromisos adquiridos en el Pacto por el Crédito. Según explicó el mandatario, el acuerdo contemplaba que, en lugar de presentar un proyecto de ley para reformar el esquema de inversiones forzosas, se ampliaría su alcance tanto en el ámbito urbano como en el rural.
Petro agregó que, en su balance, no se ha fortalecido el crédito asociativo ni se ha logrado orientar los recursos hacia la producción, que era uno de los objetivos centrales de la propuesta. También señaló que persisten limitaciones en el acceso al crédito de consumo y cuestionó la salida de capitales al exterior.
Resultados positivos en desembolsos estratégicos
No obstante las críticas, en los primeros 17 meses de ejecución del Pacto por el Crédito, los desembolsos hacia los cinco sectores estratégicos alcanzaron los $228 billones, equivalentes a 90% de la meta total fijada en $255 billones. Este desempeño refleja un crecimiento anual de 16%, superior al 12% registrado en los desembolsos dirigidos al resto de la economía.
Por sectores específicos:
- Manufactura y transformación energética lideran la colocación de recursos con $135,2 billones (83% de la meta de $163 billones)
- Vivienda registra desembolsos por $48,1 billones, superando el objetivo previsto de $40,6 billones (119% de cumplimiento)
- Sector agropecuario con $26,4 billones (87% de la meta)
- Turismo con $7,6 billones (93% del objetivo de $8,2 billones)
- Economía popular acumula $10,4 billones (83% de la meta)
La iniciativa de inversiones forzosas, que se materializaría mediante decretos presidenciales, pretende redirigir recursos hacia prioridades consideradas urgentes para el país, lo que representaría una nueva carga para el sector bancario según los gremios financieros.



