Exministro Ocampo cuestiona decisión de Ávila de abandonar junta del Banco de la República
La reciente decisión del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de retirarse de la junta directiva del Banco de la República ha generado una fuerte reacción en el ámbito económico y político colombiano. El exministro de Hacienda José Antonio Ocampo calificó esta acción como "claramente negativa" y afirmó que "no tiene ningún sentido" que el titular de la cartera económica abandone su puesto en el organismo emisor.
Fractura institucional tras aumento de tasas
El conflicto se originó tras la determinación de la junta directiva del Banco de la República de elevar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, situándola en un 11,25%. Ante este incremento, el ministro Ávila optó por abandonar la sesión del organismo emisor, anunciando posteriormente el retiro del Gobierno Nacional de dicha instancia de manera indefinida.
La votación en la junta directiva mostró una división clara: cuatro integrantes se inclinaron por el aumento de las tasas, dos propusieron una reducción de 50 puntos y uno votó por mantenerlas estables. El Banco justificó la medida señalando que la inflación de enero y febrero, de 5,4% y 5,3% respectivamente, superó el nivel registrado al cierre de 2025.
Posiciones encontradas sobre el mandato constitucional
En declaraciones a medios de comunicación, José Antonio Ocampo manifestó que la salida de Ávila representa un incumplimiento de los deberes legales y constitucionales que rigen el funcionamiento de la autoridad monetaria en el país. "El ministro de Hacienda preside la junta y es una de sus obligaciones legales, digamos, de estar presente en la junta electiva", afirmó el exministro.
Según Ocampo, la estructura institucional colombiana, definida por la Constitución, exige que la política monetaria se desarrolle en coordinación con la política económica general, razón por la cual el titular de la cartera de Hacienda debe encabezar las sesiones. "Es el reflejo de una norma constitucional que establece que la política monetaria se hace en coordinación con la política económica", explicó.
Reacciones del Gobierno y del Banco de la República
Por su parte, el presidente Gustavo Petro criticó la actitud de la Junta y calificó en redes sociales: "Como avisé, la junta del Banco de la República sigue en su actitud de matar la economía colombiana". El mandatario justificó el retiro del Ejecutivo, afirmando que no serán "partícipes de una posición de oposición suicida".
En contraste, el gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió la decisión tomada por los miembros de la Junta, calificándola como "de cara al país, por el bienestar general y en cumplimiento de un mandato constitucional". Villar precisó que los integrantes actuaron en cumplimiento del "mandato absolutamente explícito en la Constitución".
Implicaciones legales y precedentes históricos
Durante su intervención en el programa Meridiano Blu de Blu Radio, Ocampo profundizó en las implicaciones técnicas y legales de esta ruptura. El economista subrayó que el ministro tiene que asistir a la junta directiva por norma y que "incumplir su deber fundamental" podría tener consecuencias legales que las autoridades competentes deberán analizar a fondo.
"A mi juicio, sí lo está incumpliendo porque el ministro de Hacienda está claramente denominado la ley como el quien preside la junta directiva del Banco de la República", afirmó Ocampo en un diálogo posterior con Recap de Blu Radio.
El exministro recordó que, aunque en el pasado ha habido profundos desacuerdos entre los ministros y la mayoría de la junta, "jamás ha habido una situación como esta de que entonces el ministro se retira". Esta acción, según Ocampo, establece "el peor precedente que se puede pensar" para la coordinación entre política monetaria y política económica en Colombia.
Defensa del ministro Ávila
El ministro Germán Ávila defendió su postura en una rueda de prensa tras salir de la reunión, argumentando que la decisión de la Junta va "en clara contravía de la realidad económica" y "afecta a los objetivos de crecimiento". El titular de Hacienda consideró que el aumento de tasas no se ajusta a las condiciones económicas actuales del país.
Esta ruptura entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República marca un momento histórico en las relaciones institucionales colombianas, con implicaciones potenciales para:
- La coordinación entre política monetaria y política fiscal
- La estabilidad económica del país
- El cumplimiento de los mandatos constitucionales
- Las expectativas de inflación y crecimiento
La situación continúa desarrollándose mientras analistas y expertos económicos evalúan las consecuencias a mediano y largo plazo de esta fractura institucional sin precedentes en la historia reciente de Colombia.



