Estudio de la ONU proyecta pérdidas económicas catastróficas para países árabes por conflicto con Irán
Un análisis exhaustivo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), publicado este martes 31 de marzo de 2026, ha revelado cifras alarmantes sobre las consecuencias económicas de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán para los estados árabes. Según el documento, las naciones árabes podrían perder entre US$120.000 y US$194.000 millones de su producto interior bruto debido a las perturbaciones generadas por el conflicto que comenzó el 28 de febrero.
Impacto regional devastador incluso en escenarios breves
Los autores del informe, que estudiaron múltiples escenarios, advierten que el daño económico sería profundo y generalizado, incluso si la guerra terminara relativamente pronto. Abdallah Al Dardari, subsecretario general de la ONU y director de la oficina del PNUD para los estados árabes, declaró: "Esta crisis hace sonar las alarmas para los países de la región. Una escalada militar breve en Oriente Medio podría generar repercusiones socioeconómicas profundas en toda la región de los Estados árabes".
Las proyecciones indican que la pérdida económica global podría aumentar la tasa de desempleo regional hasta cuatro puntos porcentuales, lo que equivaldría a la destrucción de aproximadamente 3,6 millones de puestos de trabajo y empujaría a la pobreza a hasta cuatro millones de personas adicionales.
Países del Golfo y Levante: las zonas más vulnerables
Las regiones que sufrirían los mayores impactos se concentrarían en los países del Consejo de Cooperación del Golfo y en el Levante, donde se prevé que cada una pierda más del 5,2% de su PIB. El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, que impide la exportación de petróleo y gas natural, está generando consecuencias particularmente graves para economías dependientes de hidrocarburos.
- Qatar y Kuwait podrían experimentar una contracción del PIB del 14% este año si el conflicto se prolonga hasta finales de abril, según estimaciones de Goldman Sachs Group Inc.
- Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, aunque con mayor capacidad para desviar flujos petroleros, probablemente sufrirían caídas del PIB del 3% y 5% respectivamente.
Estas cifras representarían la peor recesión económica para Qatar y Kuwait desde la Guerra del Golfo de principios de los años 1990, y el mayor impacto para Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos desde la pandemia de Covid-19 en 2020.
Efectos en mercados financieros y deuda regional
El conflicto, que ya lleva dos meses, ha generado una volatilidad significativa en los mercados financieros. Fitch Ratings reportó un aumento de 69 puntos básicos en los diferenciales de los sukuk y bonos convencionales en dólares de muchos países del Consejo de Cooperación del Golfo durante el mes que finalizó el 27 de marzo.
- El rendimiento al vencimiento del índice S&P MENA Sukuk subió a 5,15%.
- Un índice similar para bonos convencionales experimentó un aumento a 5,37% en sus rendimientos.
Esta volatilidad supera la observada tras los anuncios de aranceles estadounidenses en abril de 2025 y los ataques contra Irán en junio de 2025, aunque se mantiene por debajo de los niveles pandémicos.
Dependencia del endeudamiento y riesgos estructurales
Los países del Golfo, que representan aproximadamente el 40% de todas las emisiones de deuda en dólares de mercados emergentes (excluyendo a China), dependen en gran medida del endeudamiento para financiar proyectos de diversificación económica. La deuda pública pendiente de la región alcanzó los US$1,2 billones en marzo, un 14% más que el año anterior, mientras que los préstamos sindicados aumentaron un 12% interanual hasta los US$450.500 millones pendientes.
El informe anterior de la ONU ya había alertado que el cierre del Estrecho de Ormuz estaba elevando los precios de alimentos y fertilizantes de manera que podría afectar especialmente a los países más pobres, añadiendo otra capa de complejidad a esta crisis multidimensional.



