El oro registra estabilización pero continúa su tendencia bajista por segundo viernes consecutivo
El mercado del oro presentó una leve estabilización durante la jornada del viernes, sin embargo, el metal precioso se encamina hacia su segunda caída semanal consecutiva. Este comportamiento se produce en un contexto marcado por la guerra en Oriente Medio, que mantiene los precios del petróleo rondando los US$100 por barril, alimentando así las presiones inflacionarias a nivel global.
Caída histórica y factores geopolíticos
El oro ha experimentado un descenso aproximado del 1,6% durante la presente semana, lo que representa la primera ocasión desde el mes de noviembre en que registra retrocesos durante al menos dos semanas seguidas. El impulso alcista que caracterizaba al mercado se ha estancado notablemente desde el inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán, hace casi dos semanas, sin que se vislumbre una solución diplomática próxima.
Las tensiones se mantienen elevadas tras los discursos desafiantes del presidente estadounidense Donald Trump y el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, pronunciados el jueves. Este conflicto, que ya cumple trece días, ha bloqueado efectivamente el transporte marítimo a través del estratégico estrecho de Ormuz, provocando la mayor perturbación jamás registrada en los mercados petroleros mundiales.
Impacto en las expectativas de tasas de interés y el mercado energético
El aumento sostenido de los precios de la energía, junto con la creciente preocupación por la inflación global, han reducido considerablemente las expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal y otros bancos centrales importantes. Este escenario se vio reforzado por el último informe sobre desempleo en Estados Unidos, que mostró un mantenimiento de las bajas solicitudes, disminuyendo aún más la probabilidad de reducciones en los costos de endeudamiento.
Los operadores financieros ya no contemplan prácticamente ninguna posibilidad de un recorte de tasas en la próxima reunión de la Reserva Federal, asignando solo un 80% de probabilidad para una reducción a lo largo del presente año. Cabe recordar que los mayores costos de endeudamiento suelen afectar negativamente a los metales preciosos, ya que estos no generan intereses.
En el frente energético, la Agencia Internacional de Energía advirtió el jueves que la guerra está causando una interrupción sin precedentes en el suministro de petróleo a los mercados. Esta declaración se produjo un día después de que sus miembros acordaran liberar una cifra récord de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de emergencia, en un intento por estabilizar los precios.
Perspectivas y comportamiento de otros activos
A pesar de la reciente corrección, el oro en lingotes ha acumulado una ganancia de aproximadamente 18% en lo que va del año, manteniéndose en gran medida por encima del significativo umbral psicológico de los US$5.000 la onza. Los analistas de UBS Global Wealth Management destacaron en un informe reciente que el oro no actúa principalmente como una cobertura directa contra el conflicto en Oriente Medio, donde el petróleo sería un instrumento más efectivo, sino más bien como una protección contra los efectos monetarios y financieros derivados de las guerras.
"Sobre todo cuando esos efectos incluyen tipos de interés reales más bajos, preocupaciones por la devaluación de la moneda o inquietudes por los elevados niveles de deuda pública", explicó la firma en su análisis.
En cuanto a los precios al cierre de la jornada en Londres, el oro al contado registró un leve aumento del 0,2%, situándose en US$5.090,43 dólares la onza. Por su parte, la plata cayó un 1,2% hasta los US$82,87 la onza, mientras que el platino y el paladio también anotaron descensos. El índice Bloomberg Dollar Spot se encaminaba hacia una ganancia semanal del 0,8%, reflejando el fortalecimiento de la divisa estadounidense.



