Metales preciosos en caída libre ante presión del dólar y bonos
Los mercados internacionales presencian una caída sostenida en los precios del oro y la plata, que ya acumulan siete jornadas consecutivas de pérdidas. Esta tendencia bajista se intensifica ante el fortalecimiento del dólar estadounidense y el alza en los rendimientos de los bonos, factores que tradicionalmente ejercen presión sobre los metales preciosos.
Desplome significativo en valores
Al cierre de los mercados europeos, el oro registraba una caída superior al 4,5%, situando el precio de la onza por debajo de los 4.600 dólares. Paralelamente, la plata experimentaba un retroceso del 6,52%, alcanzando niveles cercanos a los 70,4 dólares por onza. Estas cifras representan una corrección importante en activos considerados tradicionalmente como refugio durante periodos de incertidumbre.
En el cómputo anual, el oro ha reducido considerablemente su fuerte subida previa, mientras que la plata muestra un retroceso del 1,69% desde comienzos de año. Esta dinámica contrasta con el comportamiento alcista que ambos metales habían mantenido durante los dos años anteriores, lo que según analistas podría indicar una recogida de beneficios por parte de los inversores.
Factores detrás de la corrección
La fortaleza del dólar emerge como el principal catalizador de esta tendencia bajista. Un billete verde más fuerte encarece las materias primas cotizadas en esta divisa para compradores extranjeros, reduciendo así la demanda internacional. Este fenómeno se ha visto acentuado tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, evento que paradójicamente ha fortalecido la moneda estadounidense.
Los analistas de Bankinter destacan que la depreciación del euro frente al dólar ha llevado al mercado de bonos a anticipar entre una y dos subidas de tipos de interés durante 2026. Sin embargo, la entidad considera este escenario poco probable, argumentando que un shock de oferta no se resuelve mediante política monetaria.
Contexto de políticas monetarias
El panorama se complica con las recientes decisiones de los principales bancos centrales:
- El Banco Central Europeo mantiene sus tipos en el 2%
- La Reserva Federal estadounidense los conserva en el rango del 3,50-3,75%
- El Banco de Inglaterra deja los tipos en el 3,75%
- El Banco de Japón mantiene su política en el 0,75%
Esta coordinación en la estabilización de tasas contrasta con las expectativas del mercado, que había anticipado posibles ajustes ante el contexto geopolítico actual. Los expertos sugieren que el BCE probablemente ganará tiempo para observar cómo evoluciona el conflicto en Oriente Medio antes de tomar decisiones monetarias más contundentes.
La situación actual representa un cambio significativo en la dinámica de los metales preciosos, que durante los últimos dos años habían registrado rendimientos excepcionalmente positivos. Los inversores ahora enfrentan un escenario donde los tradicionales activos refugio parecen perder atractivo frente a instrumentos de renta fija y divisas fortalecidas.



