Peso cubano registra mínimo histórico en mercado informal ante presión internacional
La Habana, 11 de febrero - La moneda nacional de Cuba experimentó este martes un desplome sin precedentes en el mercado informal, alcanzando la alarmante cifra de 500 pesos cubanos por cada dólar estadounidense. Este deterioro histórico ocurre en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y medidas restrictivas implementadas por Washington contra la isla caribeña.
Indicador de referencia marca caída acelerada
El indicador principal del mercado informal, monitoreado y publicado diariamente por el medio independiente El Toque, confirmó este preocupante récord. Los datos revelan que el peso cubano ha perdido aproximadamente el 15% de su valor relativo frente al dólar estadounidense durante las primeras semanas del presente año, mostrando una tendencia de depreciación constante y acelerada.
Contexto de crisis económica profunda
Esta depreciación monetaria ocurre mientras Cuba enfrenta una compleja situación económica que se extiende por más de seis años consecutivos. La isla sufre múltiples desafíos simultáneos:
- Escasez generalizada de productos básicos y alimentos esenciales
- Inflación elevada que erosiona el poder adquisitivo de la población
- Colapso productivo en sectores clave de la economía nacional
- Apagones eléctricos prolongados que afectan diariamente a hogares y empresas
Presiones internacionales agravan la situación
Expertos económicos señalan que el asedio petrolero establecido por Washington ha generado una intensa incertidumbre en los mercados informales cubanos. Estas medidas restrictivas sobre el suministro de combustibles han exacerbado la ya delicada situación energética del país, creando un círculo vicioso que impacta negativamente en la estabilidad monetaria y el desarrollo económico general.
La combinación de factores internos y externos ha creado un escenario particularmente desafiante para la economía cubana, donde la depreciación del peso en el mercado informal refleja no solo problemas monetarios, sino también profundas dificultades estructurales que afectan la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad de recuperación económica a corto y mediano plazo en medio de tensiones internacionales persistentes.



