Gobierno de Petro enfrenta déficit primario histórico con llamado a aumentar recaudo tributario
El presidente Gustavo Petro se pronunció este lunes 2 de marzo de 2026 sobre el preocupante déficit primario registrado en 2025, el más elevado en las últimas tres décadas según el último informe del Comité de Análisis de Responsabilidad Fiscal (CARF). El mandatario colombiano sostuvo de manera enfática que la vía más saludable para realizar el ajuste fiscal necesario es mediante un incremento sustancial del ingreso tributario, en lugar de recortes drásticos en el gasto público.
Un déficit que alcanza niveles alarmantes
Las cifras reveladas por el CARF son contundentes: el déficit primario del año pasado requirió un faltante de $31,1 billones para que el Gobierno Nacional pudiera cumplir con la meta fiscal establecida. Esta brecha financiera no es un fenómeno aislado, sino que, como destacó el propio Petro en sus redes sociales, "este déficit viene creciendo de manera sostenida desde el año 2015".
El presidente atribuyó esta situación crítica fundamentalmente a la pronunciada caída en los precios internacionales del petróleo y el carbón, dos de los principales productos de exportación de Colombia. Frente a este escenario, Petro argumentó: "La manera sana de reducir el déficit fiscal primario es con un mayor incremento del ingreso tributario".
Tres intentos fallidos y una reforma disminuida
En su intervención, el jefe de Estado hizo referencia explícita a los obstáculos que ha encontrado su administración para implementar esta estrategia. Reveló que han existido tres intentos fallidos de aumentar la carga tributaria, los cuales, según su perspectiva, fracasaron precisamente porque las propuestas gubernamentales buscaban que "esos nuevos impuestos caigan sobre los sectores más pudientes y rentísticos de la sociedad".
Petro se refirió específicamente al decreto expedido sobre el impuesto al patrimonio en el marco de la emergencia económica, insinuando resistencia política a estas medidas. Con tono de urgencia, concluyó: "Indudablemente hay que disminuir el déficit primario y eso hace urgente una reforma tributaria justa. La única que el Gobierno logró aprobar fue disminuida, lamentablemente, por la Corte Constitucional, dirigida por Ibáñez y Reyes".
El comportamiento del recaudo en 2025: luces y sombras
Frente a estas declaraciones presidenciales, es crucial examinar los resultados concretos del recaudo tributario durante el último año. El informe del CARF indica que, en términos generales, los ingresos tributarios de 2025 se comportaron en línea con la tendencia de mediano plazo observada antes de la pandemia del COVID-19.
En cifras específicas:
- Los ingresos tributarios representaron el 14,7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
- En valor nominal, el recaudo se ubicó en $296 billones, lo que significó un crecimiento del 10,7% en comparación con el año 2024.
- Sin embargo, este monto quedó $9,4 billones por debajo de la meta inicialmente fijada, que era de $305,4 billones.
El peso desbordado del gasto primario
El análisis del CARF no se centra únicamente en los ingresos, sino que pone especial énfasis en el crecimiento acelerado del gasto primario como principal motor del déficit. Según la entidad, este gasto representó el 19,9% del PIB, una cifra cercana a los niveles de 2020 y superior en 2,6 puntos porcentuales a la tendencia histórica.
El informe detalla que "el gasto en funcionamiento es el que más se distancia de la tendencia (2,4 puntos porcentuales del PIB)", un incremento impulsado principalmente por:
- Las transferencias del Sistema General de Participaciones.
- El pago de pensiones.
- Las erogaciones del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
- Los costos del aseguramiento en salud.
Esta compleja ecuación fiscal, donde un gasto primario en ascenso se encuentra con ingresos tributarios que, aunque crecen, no alcanzan las metas proyectadas, configura el escenario desafiante que el gobierno de Petro pretende resolver con su insistente llamado a una reforma tributaria estructural y progresiva. El debate entre aumentar la recaudación o contener el gasto promete dominar la agenda económica nacional en los próximos meses.



