Remesas colombianas mantienen tendencia alcista y superan ampliamente la inversión extranjera
Las remesas recibidas por Colombia durante el mes de febrero de 2026 alcanzaron la cifra de US$1.101 millones, según el último informe presentado por el Banco de la República. Este monto representa un incremento significativo del 6,73% en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se registraron US$1.031 millones.
Una tendencia histórica que se consolida
Con este nuevo dato, las remesas completan 21 meses consecutivos ubicándose por encima de la barrera psicológica de los US$1.000 millones. La última ocasión en que no se alcanzó esta cifra fue en mayo de 2024, cuando el nivel de remesas se situó en US$960,09 millones.
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, destacó que "en 2025 se afianzó una tendencia inédita en las últimas dos décadas, que se sigue consolidando mes a mes". Esta tendencia consiste en que las remesas que recibe el país superan consistentemente a la inversión extranjera directa (IED).
Comparación con la inversión extranjera directa
Los datos son contundentes: mientras las remesas sumaron US$1.101 millones en febrero, la inversión extranjera directa apenas alcanzó US$814 millones durante el mismo período. Esto significa que, en el segundo mes del año, las remesas fueron aproximadamente 1,3 veces superiores al valor de la IED.
La tendencia alcista de las remesas se mantiene firme, registrando además una ligera subida del 7,9% frente a enero de 2026, cuando se ubicaron en US$1.020 millones.
Impacto en la población colombiana
Si se distribuyera el monto total recibido en febrero entre toda la población del país, cada colombiano habría recibido, en promedio, unos US$20 por concepto de remesas durante el segundo mes del año.
En lo que va del 2026, sumando los datos de enero y febrero, el país ha recibido un total acumulado de US$2.121 millones por concepto de remesas, consolidando esta fuente de ingresos como un pilar fundamental de la economía nacional.
Este comportamiento sostenido de las remesas refleja la fortaleza de la diáspora colombiana y su compromiso continuo con el desarrollo económico del país, estableciendo un nuevo paradigma en los flujos financieros internacionales hacia Colombia.



