Asobancaria advierte sobre los riesgos de las inversiones forzosas del gobierno Petro
Riesgos de inversiones forzosas de Petro según Asobancaria

Las advertencias de Asobancaria sobre las políticas financieras del gobierno

Los gobiernos de corte populista frecuentemente exhiben tendencias autoritarias al implementar iniciativas sin considerar plenamente sus efectos adversos sobre los ciudadanos y las instituciones. En este contexto, las inversiones forzosas que el presidente Gustavo Petro pretende establecer obligarían a las entidades financieras a redirigir recursos hacia actividades que él considera meritorias, pero que resultan costosas, poco productivas y de baja rentabilidad para los ahorradores colombianos.

El fenómeno de la represión financiera

El resultado de estas medidas gubernamentales es el incremento de lo que se conoce como represión financiera. Según Asobancaria, esta práctica se define como "los intentos de forzar la baja de las tasas de interés y canalizar recursos hacia las actividades definidas como prioritarias, ahorrándose costos y aumentando su poder de gasto, aparentemente en forma gratuita". En realidad, funciona como un impuesto oculto que transfiere riqueza desde los ahorradores e inversionistas del sector privado hacia el gobierno, frecuentemente mediante inflación y regulaciones arbitrarias.

Se trata de una estrategia que ha caído en desuso a nivel internacional porque conduce a:

  • Pérdida de profundidad financiera
  • Desincentivo a la inversión privada
  • Deterioro de la rentabilidad del ahorro público
  • Incentivo al desvío de recursos hacia la informalidad, donde carecen de protección legal

En América Latina, solo Venezuela bajo Hugo Chávez y Bolivia durante el gobierno de Evo Morales implementaron esquemas similares, permitiéndoles dirigir aproximadamente la mitad del ahorro disponible hacia actividades seleccionadas arbitrariamente. Las consecuencias para el desarrollo económico de estos países fueron considerablemente negativas.

La posición firme de Asobancaria

Asobancaria ha reafirmado consistentemente que las inversiones forzosas representan una alternativa inconveniente para el sistema financiero colombiano. La asociación bancaria sostiene que "no son el mecanismo adecuado para fomentar el crédito ni para atender la emergencia... se trata de una pésima idea, ya que encarecen las tasas de interés, reducen la disponibilidad de recursos y terminan perjudicando a quienes más necesitan financiamiento".

La ruptura del acuerdo y sus consecuencias

Tras extensas negociaciones con el gobierno nacional, se había establecido un pacto que el presidente Petro decidió romper posteriormente. A pesar de que Asobancaria afirmó haber cumplido con casi el 90% de las metas acordadas, el mandatario declaró públicamente que había sido engañado cuando las entidades financieras suspendieron inversiones a las que se habían comprometido, aunque los banqueros insistieron en que sí habían cumplido sus obligaciones.

Como respuesta, el presidente anunció que dirigiría inversiones específicamente para fomentar el desarrollo agrícola del país. Petro explicó su decisión argumentando que la banca "no desplazó los recursos recaudados a la producción agrícola sino al crédito de consumo y sacaron el dinero del país y ahora, incluso, se oponen a que repatriemos esos recursos".

Surgen interrogantes sobre cómo el presidente determinó el destino preciso de los fondos administrados por los bancos y si existe la intención de incautar recursos del público para dirigirlos hacia objetivos considerados nobles por el gobierno.

Impacto en el sistema financiero nacional

La restricción de los ahorros dentro del espacio nacional tiene el efecto directo de aumentar su oferta y disminuir la tasa de interés que generan. Es evidente que un sistema de ahorro abierto y profundo garantiza abundancia de recursos, permite la convergencia de las tasas de interés hacia niveles internacionales (que tienden a ser menores que en sistemas reprimidos) y deja de constituir un mercado cautivo para las entidades bancarias.

Según el análisis de Asobancaria, "la experiencia internacional es contundente: la mayoría de las economías que adoptaron estos esquemas forzosos los desmontaron al constatar sus efectos negativos". La asociación bancaria adicionalmente argumenta que "existen instrumentos más eficaces y menos costosos para canalizar recursos, como garantías del redescuento, subsidios focalizados a la tasa de interés y líneas de redescuento".

Las emergencias financieras propuestas por el gobierno Petro evocan la letra de Agustín Lara en su "Noche de Ronda": medidas que no son buenas, que hacen daño, que dan penas y que finalmente conducen al desconsuelo económico.