Decisiones económicas que marcan un punto de inflexión
Las medidas adoptadas desde finales de diciembre pasado por el Gobierno Nacional, con el incremento del salario mínimo, y las determinaciones de la Junta Directiva del Banco de la República en el presente año, donde se acordó por mayoría subir las tasas de interés en 100 puntos básicos hasta alcanzar un 10,25%, constituyen un escenario económico de gran complejidad. Este conjunto de decisiones podría perfectamente tomarse como modelo para un caso de análisis en las escuelas de gobierno y en las facultades de ciencias económicas de todo el país.
Una sorpresa en las tasas de interés
Ningún experto económico logró predecir que la Junta del Banco de la República daría un salto tan significativo de una sola vez hacia los 100 puntos básicos. Las expectativas del mercado financiero apuntaban a un promedio de 25 puntos básicos y, en el escenario más extremo, a 75 puntos básicos. Sin embargo, las consideraciones de la mayoría de los codirectores del banco central revelan una postura firme: la moderación que le faltó al Gobierno al expedir el decreto de incremento del salario mínimo les correspondía asumirla a ellos, especialmente considerando la presión alcista que se percibió durante el primer mes de este año.
Esta presión fue posteriormente ratificada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) al revelar que la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 5,35% anual. Un dato particularmente preocupante es que, sin considerar los alimentos, la inflación registró un aumento de 30 puntos básicos en solo un mes, pasando del 5,11% al 5,41%. Estas cifras rompen claramente la tendencia a la baja que el país disfrutó durante noviembre y diciembre de 2025.
Factores determinantes de la inflación
Que el impacto del incremento del salario mínimo sea el factor determinante de la subida en la inflación no es solo la opinión dominante entre los expertos en temas económicos. Estos especialistas han señalado consistentemente que el promedio de las tres mediciones de inflación básica del Banco de la República confirman las presiones de precios derivadas directamente del aumento salarial. Esta perspectiva es compartida por la propia Junta del Banco, que además ha señalado otros factores contribuyentes:
- La crisis financiera asiática y rusa que afecta los mercados internacionales
- La defensa de la "Banda Cambiaria", mediante la cual la Junta pretende evitar que el dólar supere el techo establecido ante la fuga de capitales
- El déficit fiscal y de cuenta corriente, resultado del elevado gasto público y el déficit comercial creciente por el relevante crecimiento de las importaciones
Proyecciones preocupantes para el año
Como consecuencia de este escenario económico, se proyecta que las tasas de interés superen el 11% durante el presente año. Esta proyección se fundamenta en la expectativa de que la inflación esté cercana al 7% al finalizar el año en curso, creando un círculo complejo para la economía colombiana.
Decisiones políticas con consecuencias económicas
Cuando se planteó un incremento del salario mínimo superior incluso al que solicitaron las centrales obreras, con un propósito funcional de cara a los debates electorales que se avecinan, no se previeron adecuadamente las consecuencias colaterales que esta decisión política tendría. Carente de elementos técnicos apropiados para estos casos, la medida ha propinado efectos significativos a diversos sectores económicos, singularmente a los más vulnerables de la población.
Era previsible que el aumento del salario mínimo se diluyera con la inflación, generando un efecto neto limitado para los trabajadores mientras se creaban presiones inflacionarias adicionales. Era inevitable, entonces, que el país entrara en un nuevo ciclo de presiones alcistas, que bien pudieron evitarse si el Gobierno hubiera considerado las consecuencias económicas de las decisiones tomadas al son de lo que conviene electoralmente.
Este caso particular demuestra cómo las decisiones de política económica, cuando no están adecuadamente fundamentadas en análisis técnicos y consideraciones de largo plazo, pueden generar efectos contrarios a los buscados, afectando especialmente a los sectores más vulnerables de la sociedad y creando desafíos adicionales para las autoridades monetarias.