Segundo trimestre de 2026: un periodo marcado por la incertidumbre electoral y desafíos macroeconómicos
Colombia inicia el segundo trimestre de 2026 en un contexto de elevada incertidumbre económica, donde las elecciones presidenciales se combinan con persistentes desafíos macroeconómicos que amenazan con generar volatilidad en los mercados y cautela entre inversionistas.
Los múltiples frentes de riesgo económico
La economía colombiana enfrenta actualmente una combinación de riesgos que complican el panorama:
- Inflación persistente: En febrero de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anual se ubicó en 5,29%, con una variación mensual de 1,08%, manteniéndose significativamente por encima de la meta del 3% establecida por el Banco de la República.
- Política monetaria restrictiva: La Junta Directiva del Banco de la República elevó el 31 de marzo la tasa de intervención a 11,25%, encareciendo el crédito y limitando el margen de maniobra de hogares, empresas y el Gobierno.
- Presión fiscal: El Ministerio de Hacienda proyecta que la deuda neta del Gobierno Nacional alcanzará el 58,7% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, superando el 58,5% registrado al cierre de 2025.
Una economía sin suficiente colchón de protección
Según Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura en Bogotá, "el país no está en una crisis abierta, pero sí en un punto en el que cualquier choque externo, político o de confianza puede pegar más duro".
Los datos económicos respaldan esta evaluación: el PIB del cuarto trimestre de 2025 creció 2,3% anual, mientras que la tasa de desempleo nacional en febrero de 2026 fue de 9,2%. "Son datos que muestran una economía que se mueve, pero no lo bastante robusta como para resistir cómodamente un escenario de tasas altas, inflación persistente y mayor percepción de riesgo", explicó Gutiérrez.
Endeudamiento: un canal sensible de la economía
El endeudamiento se ha convertido en uno de los indicadores más preocupantes. La Superintendencia Financiera certificó para marzo de 2026 un interés bancario corriente de 17,01% en consumo y ordinario, que para abril aumentó a 17,84%.
"Para los hogares y las empresas, el costo financiero sigue alto", señaló Gutiérrez. "Si además el Banco de la República acaba de llevar la tasa de política a 11,25%, lo que está diciendo el mercado es que el alivio no será inmediato. Eso significa cuotas más pesadas, refinanciaciones menos favorables y más prudencia para asumir nuevas obligaciones".
En el caso del Estado, el panorama también sigue presionado. Aunque el Gobierno no proyecta una explosión de la deuda, reconoce que en 2026 seguirá financiándose con una deuda neta cercana al 58,7% del PIB.
El impacto económico de las elecciones presidenciales
Las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo (primera vuelta) y el 21 de junio (segunda vuelta) añaden una capa adicional de incertidumbre.
"En economía, las elecciones pesan cuando elevan la incertidumbre sobre el rumbo de la política fiscal, la relación con el Banco de la República, las reglas para invertir y la sostenibilidad de las finanzas públicas", explicó la decana. "Y hoy Colombia llega a ese ciclo con tasas altas, inflación todavía lejos de la meta y una situación fiscal que sigue bajo presión".
El Índice de Incertidumbre de la Política Económica en Colombia, medido por Fedesarrollo, cerró 2025 en 299 puntos, reflejando un aumento significativo de la incertidumbre. El mercado opera actualmente con expectativas de tasas altas por más tiempo, inflación persistente e incertidumbre elevada.
Perspectivas según los posibles resultados electorales
Juan Alberto Londoño Martínez, exviceministro de Hacienda, advirtió que "el modelo económico y la incertidumbre dependerá de la persona que llegue al puesto de presidente de la República".
"Puede haber un cambio de modelo económico", agregó el exfuncionario. "Si se ve una fortaleza muy grande de Iván Cepeda, los mercados se van a asustar por unos mensajes que han dado como que no les gusta el Banco de la República, que quieren nacionalizar más sectores de la economía y eso lo único que hace es que los tenedores de deuda, los inversionistas hoy van a suspender sus inversiones esperando cuáles son los resultados".
Londoño Martínez pronosticó que este segundo trimestre será "un periodo muy lento de poca actividad económica porque todo el mundo estará esperando lo que pase con los resultados electorales".
Proyecciones oficiales y contexto general
Según la información del Plan Financiero del Gobierno, se proyecta un crecimiento económico de 2,6% para 2026. Sin embargo, este crecimiento podría verse afectado por la combinación de factores mencionados.
Los expertos coinciden en que las elecciones pueden afectar la economía al condicionar decisiones de inversión, contratación, expansión empresarial y toma de deuda. No necesariamente frenarán la actividad por sí solas, pero sí pueden volverla más sensible y volátil durante este periodo crucial.



