El S&P 500 supera expectativas con rentabilidad del 16% en 2025
Durante el año 2025, alcanzar retornos de dos dígitos en el índice S&P 500 parecía una meta difícil, pero finalmente se concretó con una rentabilidad del 16% al cierre del periodo. Este resultado se logró gracias a una marcada recuperación durante el segundo semestre, que compensó el impacto negativo de la "guerra arancelaria" que había hecho descender el índice hasta un 18% entre enero y mayo.
Ciclo prolongado de buen desempeño en renta variable estadounidense
De esta manera, se completa un prolongado ciclo de excelente desempeño en la renta variable de Estados Unidos, con retornos promedio anuales del 21% en el S&P 500 durante el trienio 2023-2025. Este desempeño excepcional estuvo impulsado principalmente por el extraordinario rendimiento de las acciones tecnológicas, conocidas como las Magníficas 7, lideradas por Nvidia, Apple y Microsoft.
Para los inversionistas colombianos expuestos a la volatilidad peso-dólar, la situación presentó matices diferentes. En 2025, la valorización del 16% en el S&P 500 se vio significativamente mermada durante el último trimestre por una apreciación promedio del dólar del 12%, dejando así una rentabilidad de apenas el 4% para aquellos que no utilizaron coberturas cambiarias.
El dominio abrumador de las Magníficas 7 tecnológicas
Las diferencias de rendimiento entre las empresas tecnológicas líderes y el resto del mercado fueron notables. En 2025, las Magníficas 7 registraron rentabilidades anuales del 23% en dólares, mientras que el resto del S&P 500 (no Magníficas 7) se valorizó solo un 10%. Esta brecha se amplía aún más al observar el periodo completo 2023-2025, donde las Magníficas 7 promediaron valorizaciones anuales del 47%, frente a un modesto 8% anual del resto del índice.
Dentro del selecto grupo de las Magníficas 7, se destacaron especialmente:
- Nvidia con ganancias anuales del 135%
- Meta (antigua Facebook) con rentabilidad del 76% anual
- Alphabet con valorizaciones del 53% anual
Este extraordinario desempeño ha sido impulsado particularmente por el auge de las tecnologías asociadas a la inteligencia artificial, que han revolucionado múltiples sectores industriales.
Dudas sobre la sostenibilidad del auge tecnológico
Sin embargo, desde mediados de 2025 comenzaron a surgir serias dudas sobre la sostenibilidad de este auge tecnológico. Los analistas enfrentan dificultades significativas al intentar pronosticar el desempeño del índice accionario para 2026. Aunque las firmas tecnológicas han mostrado resistencia y probabilidades de mantener crecimientos del 6%-8% anual en 2026, las valoraciones actuales del mercado lucen preocupantemente elevadas.
La relación precio/ganancia (RPG) del mercado accionario se encuentra en niveles considerados costosos: 27 para el índice S&P 500 (frente a un promedio histórico de 23) y 40 para las acciones tecnológicas (comparado con un histórico de 30). Si asumimos que la RPG del S&P 500 no se encarece más durante 2026, cabría esperar una rentabilidad en el rango del 6%-8% para finales del año, cerrando el índice cerca de los 7.400 puntos.
Concentración de riesgo en las tecnológicas
Las firmas atadas al mundo tecnológico (Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta, Tesla y Nvidia) representan aproximadamente el 35% del S&P 500, concentrando así tanto el potencial alcista como los riesgos significativos del índice. Estas empresas han focalizado el auge de inversiones masivas en inteligencia artificial, pero resta por ver si será posible rentabilizarlas adecuadamente al cobrar más por el uso de esta tecnología.
Una señal de alerta preocupante es el escalamiento de la relación inversión en IA/utilidades, que pasó del 80% al 200% durante el periodo 2024-2026. Esto significa un endeudamiento equivalente al tamaño de sus utilidades proyectadas para 2026, una situación que muchos analistas consideran insostenible a largo plazo.
Casos específicos: Apple y Nvidia
El caso de Apple ilustra algunos de estos desafíos. En 2024, la empresa anunció audazmente que incluiría acceso "gratuito" a su inteligencia artificial, modificando su plataforma operativa. Sin embargo, la guerra arancelaria alteró sus planes de expansión debido a mayores costos de producción eventual en Estados Unidos. Incluso si Apple incrementara significativamente los precios de sus próximos modelos con tecnología IA, amortizaría mínimamente sus inversiones por esta vía. La rentabilidad accionaria de Apple promedió 15% anual en 2022-2025, apenas la mitad de la observada en el grupo de las Magníficas 7.
Nvidia ha sido la firma más beneficiada con la inteligencia artificial, impulsando la venta de sus "rápidos chips gemelos" requeridos por las Magníficas 7 para implementar soluciones de IA. Esto se reflejó en una multiplicación por seis del valor accionario unitario durante 2023-2025, con rentabilidad promedio anual del 134%.
Estrategias cuestionables y riesgos emergentes
Posiblemente Nvidia sea la entidad con mejores perspectivas para mantener su valorización en el corto plazo, apoyada en la demanda masiva por sus valiosos procesadores. Sin embargo, hacia el mediano plazo requeriría moverse a la fabricación directa de supercomputadores utilizando ese tipo de microchips, pues el auge de la IA enfrenta incertidumbre por su elevado costo energético.
Actualmente, Nvidia ha optado por una estrategia cuestionable: adquirir firmas de importante tamaño que demandan sus "procesadores paralelos", con el propósito de mantener la demanda por ellos. El problema fundamental radica en determinar si esas firmas usuarias están realmente rentabilizando la provisión del servicio de IA, sobre lo cual existe poca evidencia de mercado confiable.
Esta estrategia de "financiamiento circular" oscurece la evaluación de Nvidia como proveedor de chips avanzados al mezclar su negocio principal con la provisión de servicios tecnológicos. Por esta razón, diversos analistas han comenzado a hablar de una "nueva burbuja tecnológica", liderada por estas Magníficas 7 ahora contaminadas en sus modelos de negocio por los riesgos asociados a dicho financiamiento circular, que incluye importantes empresas como OpenAI, CoreWeave y SchedMD.
El panorama para 2026 se presenta complejo, con valoraciones elevadas, dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial, y estrategias corporativas que generan más preguntas que respuestas sobre la sostenibilidad del extraordinario desempeño observado en los últimos años.



