AmCham advierte sobre peligroso precedente en decretos de emergencia económica
María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo-Americana (AmCham), expresó una profunda preocupación frente a los nuevos decretos de emergencia económica emitidos por el gobierno nacional para atender la crisis climática que afecta a ocho departamentos del país.
"Los nuevos decretos de emergencia hacen de la excepcionalidad un atajo", declaró Lacouture durante su intervención, señalando que estas medidas representan un precedente peligroso para la estabilidad fiscal y jurídica del país.
Revivir cargas tributarias rechazadas por el Congreso
La líder empresarial explicó que el Decreto 240, en particular, "revive y amplía cargas tributarias y redistribuye por decreto medidas que el Congreso no avaló por la vía ordinaria". Según su análisis, esto constituye una forma de eludir los procedimientos legislativos establecidos, utilizando la emergencia como justificación para implementar políticas que ya habían sido rechazadas.
Lacouture enfatizó que el gobierno parece estar optando por gravar más al sector productivo en lugar de seguir un camino de recorte en el gasto público. Esta aproximación, según ella, podría desincentivar la inversión y afectar negativamente la competitividad de las empresas colombianas.
Medidas tributarias en el decreto de emergencia
Entre las principales disposiciones contenidas en el decreto de emergencia económica se encuentran:
- Un impuesto del 16% aplicable a las apuestas en línea
- Ajustes significativos al impuesto al patrimonio para multinacionales con operaciones en Colombia
- Mecanismos especiales para facilitar el pago de obligaciones tributarias pendientes
Estas medidas buscan generar recursos adicionales para atender los gastos del Presupuesto General de la Nación derivados de la atención del frente frío y las inundaciones que han afectado diversas regiones del territorio nacional.
Preocupación por el impacto en el sector empresarial
La presidenta de AmCham alertó que esta aproximación podría establecer un patrón preocupante donde la excepcionalidad se convierta en la norma para implementar cambios fiscales sin el debido debate parlamentario. Esto, según su perspectiva, debilita las instituciones democráticas y crea incertidumbre para los inversionistas.
"Es fundamental que las medidas extraordinarias mantengan su carácter temporal y no se utilicen como puerta trasera para políticas permanentes que requieren consenso legislativo", concluyó Lacouture, haciendo un llamado al gobierno a reconsiderar este enfoque y buscar soluciones que no comprometan la confianza empresarial ni la estabilidad jurídica del país.



