Banxico reanuda ciclo de flexibilización monetaria enfrentando presiones inflacionarias
El Banco de México, conocido como Banxico, ha reanudado su ciclo de flexibilización monetaria tras una breve pausa, evidenciando una clara preocupación por el debilitamiento de la economía nacional, incluso mientras la inflación al consumidor continúa acelerándose de manera significativa. Esta decisión se produce en un contexto marcado por presiones internas y las consecuencias económicas derivadas de semanas de conflicto bélico en Irán, que han impactado los mercados globales.
Recorte de tasa y decisión dividida del consejo monetario
En una decisión dividida tomada el jueves 26 de marzo de 2026, Banxico recortó su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, situándola en 6,75%. Esta medida fue anticipada por 14 de los 30 economistas consultados en una encuesta de Bloomberg, reflejando un escenario de expectativas divididas entre los analistas financieros. En un comunicado oficial, los responsables de la política monetaria indicaron que están considerando activamente una reducción adicional de las tasas de interés en una fecha aún por determinar, aunque enfatizaron que "se tendrán en cuenta los efectos de todos los factores determinantes de la inflación y se supervisará la evolución de las condiciones externas".
Contexto inflacionario complejo y aceleración de precios
Esta flexibilización monetaria se produce pocos días después de que la inflación anual de México se acelerara más de lo previsto, alcanzando un preocupante 4,63% durante las dos primeras semanas de marzo. Cabe destacar que la inflación subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y los combustibles, mostró una ligera desaceleración hasta 4,46%. El Banco de México mantiene como objetivo oficial una inflación del 3%, con un margen de error de un punto porcentual, una meta que parece cada vez más distante en el actual escenario económico.
La guerra en Irán ha generado presiones inflacionarias adicionales considerables, ya que las hostilidades han provocado un aumento vertiginoso de los precios del petróleo crudo a nivel mundial, al tiempo que han perturbado severamente las cadenas de suministro globales. Para Banxico, frenar el persistente aumento de precios se ha convertido en un desafío particularmente difícil, lo que ha llevado a la autoridad monetaria a posponer su pronóstico sobre cuándo espera que la inflación general alcance su objetivo, trasladándolo del tercer trimestre de este año al segundo trimestre del próximo año.
Historial reciente de decisiones monetarias y disidencias internas
El mes anterior, los responsables de la política monetaria interrumpieron un ciclo de flexibilización monetaria que se extendía por casi dos años al mantener la tasa de interés de referencia en 7%, en lo que constituyó su primera decisión unánime en varios meses. En esa oportunidad, los miembros del consejo de Banxico mostraron mayor cautela ante nuevos recortes de tasas, ya que la mayoría esperaba una disminución más gradual de los precios a pesar del efecto combinado de los nuevos aranceles mexicanos sobre productos asiáticos y los impuestos más elevados aplicados a las bebidas azucaradas y las compras en línea.
En las últimas actas de Banxico, el miembro del consejo Jonathan Heath redactó una opinión disidente donde señaló que la proyección de inflación actual del banco sigue siendo más optimista que cualquier pronóstico privado disponible. Heath argumentó de manera contundente que anunciar posibles recortes de tasas en las próximas reuniones sería prematuro e incongruente con el objetivo fundamental de Banxico de reducir la inflación hasta alcanzar la meta establecida, subrayando así las tensiones internas dentro del organismo monetario respecto a la dirección de la política económica.



