Chile enfrenta crisis por alza histórica en precios de combustibles
El gobierno de Chile ha anunciado un aumento drástico en los precios de los combustibles que entrará en vigor este jueves 26 de marzo, con incrementos que oscilan entre el 44% y el 54%, una medida que ya ha generado compras de pánico en las gasolineras de todo el país y que presionará significativamente la inflación nacional.
Impacto inmediato en consumidores y economía
Los consumidores chilenos comenzarán a sentir el impacto directo a partir del 26 de marzo, cuando el precio mayorista de la gasolina de 93 octanos aumentará aproximadamente un 44%, equivalente a 370 pesos chilenos (US$0,41) por litro. Mientras tanto, la gasolina de 97 octanos subirá un 41% y el diésel, combustible ampliamente utilizado en el transporte pesado, experimentará un incremento cercano al 54%, unos 580 pesos por litro (US$0,64).
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó durante entrevistas televisivas pregrabadas que "son medidas difíciles" pero necesarias, señalando que "tenemos que decir la verdad" sobre la situación fiscal del país. La administración permitirá estos aumentos para que el mecanismo de estabilización de combustibles Mepco pueda volver a operar con normalidad.
Presión inflacionaria y reacción de mercados
El anuncio gubernamental ha generado inmediatas consecuencias económicas:
- El indicador de equilibrio a un año de Chile, que mide las expectativas de inflación, subió 25 puntos básicos hasta alcanzar el 4,26%, superando el objetivo del 3% del banco central y marcando el nivel más alto desde febrero de 2025.
- Las tasas de swap a un año subieron 10 puntos básicos, camino a su cierre más alto desde abril, mientras las tasas a dos años aumentaron 11,5 puntos básicos.
- El peso chileno se depreció más del 1% en la mañana del martes.
- Los analistas económicos revisaron sus pronósticos inflacionarios: Banco Itaú prevé ahora aumentos del 0,87% en marzo y 1,1% en abril, mientras Fynsa anticipa un incremento del 0,8% este mes.
Andrés Pérez, economista jefe de Itaú para América Latina, advirtió que "la rapidez del ajuste probablemente acelerará su repercusión en otros elementos de la cesta del IPC, dado el aumento de las tarifas de transporte", lo que podría consolidar "la escasa actividad observada al inicio del año".
Medidas de mitigación y reacciones sectoriales
El gobierno presentó un paquete de medidas específicas para amortiguar el impacto en sectores vulnerables:
- Subsidio mensual en efectivo para taxistas
- Congelación de tarifas de autobús en Santiago y apoyo equivalente para transporte regional
- Reducción sostenida del precio del queroseno utilizado en hogares de bajos ingresos para calefacción
- Créditos blandos para conversión de taxis a vehículos eléctricos
El presidente José Antonio Kast, en declaraciones desde Puerto Montt, reconoció que "son medidas difíciles" pero necesarias para no "engañar a la gente" ni "comprar popularidad con dinero que no tenemos".
Contexto internacional y vulnerabilidad energética
Chile enfrenta una situación particularmente compleja debido a su alta dependencia de importaciones energéticas. El país importa casi todo su petróleo y gas, haciéndolo especialmente vulnerable a las fluctuaciones de precios internacionales, que se han disparado desde el estallido del conflicto en Oriente Medio el 28 de febrero, alcanzando los 100 dólares por barril.
El sistema Mepco, implementado en 2014, había estado mitigando estas fluctuaciones mediante ajustes contracíclicos de impuestos, pero según Quiroz, la administración anterior dejó al nuevo gobierno sin suficiente margen fiscal, obligándolos a gastar US$140 millones semanales para mantener el mecanismo.
Reacciones sociales y perspectivas políticas
La Confederación Nacional de Propietarios de Camiones expresó su descontento, señalando que "a pesar de haber advertido a las autoridades y recomendado un enfoque gradual para el aumento de precios, no nos escucharon", y ahora están "evaluando las medidas a tomar".
Según una encuesta de Cadem publicada el domingo, casi la mitad de los chilenos cree que el gobierno debería subsidiar a Mepco, incluso si esto aumenta el déficit fiscal. La misma encuesta reveló que el índice de aprobación de Kast cayó 6 puntos porcentuales en una semana, de 57% a 51%.
El gobierno de Kast enfrenta así una prueba crucial de su capacidad para implementar planes que reduzcan el déficit fiscal sin afectar excesivamente el bolsillo de los ciudadanos, en un contexto de alta incertidumbre económica y social.



