Energéticos frenan inflación en febrero, pero precios básicos siguen al alza
Energéticos frenan inflación en febrero, pero precios básicos suben

La caída de los energéticos modera el IPC, pero la inflación básica mantiene presión alcista

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026 presentó una sorprendente desaceleración, ubicándose en 5,29% interanual, por debajo de las expectativas del mercado que anticipaban un 5,5%. Este resultado representa una reducción de 0,21 puntos porcentuales frente a las proyecciones y 0,06 puntos respecto al dato de enero, que fue de 5,35%.

La dualidad inflacionaria: energéticos caen mientras precios básicos se aceleran

Al analizar los componentes del indicador, se revela una situación dual. Por un lado, la inflación de energéticos registró una caída histórica de -2,73% en febrero, la más baja en el último año. Esto contrasta marcadamente con el 4,05% registrado en febrero de 2025, representando una reducción de 6,78 puntos porcentuales.

Por otro lado, la inflación básica, que excluye alimentos y energéticos, mostró una tendencia opuesta. Para febrero cerró en 6,08%, superior en 0,42 puntos porcentuales al 5,63% del mismo mes del año anterior. Esta divergencia subraya las presiones inflacionarias persistentes en la economía colombiana.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Factores detrás de la caída de los energéticos

La desaceleración en los precios de los energéticos coincide con advertencias de gremios sectoriales sobre la caída en el precio de la energía durante la temporada de lluvias. Datos de XM revelan que el precio máximo en Bolsa se ubicó en $109,92 por kilovatio/hora a mediados de febrero, significativamente menor a los $279,78 registrados en los primeros nueve días de enero.

Adicionalmente, la reducción de $500 por galón de gasolina implementada desde febrero contribuyó a esta tendencia. El Ministerio de Hacienda anunció una nueva baja de igual magnitud para marzo, lo que probablemente mantendrá la presión a la baja en este rubro. Con estas medidas, el precio promedio del galón en las 13 principales ciudades del país es de $15.057.

Implicaciones para la política monetaria

La inflación sin alimentos ni energéticos es considerada una medida más cercana al IPC sin regulados y ofrece un indicador más estable del comportamiento real de los precios, al excluir rubros volátiles y estacionales. Por esta razón, se convierte en un referente crucial para las decisiones de política monetaria.

Este contexto adquiere especial relevancia ante la próxima junta del Banco de la República programada para el 31 de marzo, donde se tomarán decisiones sobre las tasas de política monetaria, actualmente en 10,25%. La divergencia entre la inflación general y la básica presentará un desafío complejo para los tomadores de decisiones.

La situación actual sugiere que, mientras los factores externos y estacionales como los energéticos ofrecen alivio temporal, las presiones inflacionarias subyacentes mantienen su dinamismo, requiriendo un monitoreo cuidadoso por parte de las autoridades económicas.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar