Guerra en Irán dispara inflación y frena crecimiento económico en Estados Unidos
Los economistas estadounidenses han elevado significativamente sus estimaciones de inflación para 2026 mientras recortan las proyecciones de crecimiento económico, gasto de los consumidores y creación de empleo, todo ello como consecuencia directa del conflicto bélico en Irán y su impacto en los costos energéticos globales.
Inflación al alza y crecimiento a la baja
Según la última encuesta mensual de economistas de Bloomberg, se prevé que el índice de precios de los gastos de consumo personal en Estados Unidos aumente un 3,1% en promedio durante este año, una cifra considerablemente superior a la estimación previa del 2,6%. Este incremento se atribuye principalmente al alza pronunciada en los precios del petróleo, aunque los analistas también anticipan que otros indicadores económicos, excluyendo alimentos y energía, avanzarán más de lo proyectado anteriormente.
En contraste con este escenario inflacionario, las proyecciones para el producto interno bruto han sido revisadas a la baja. Los economistas ahora estiman un crecimiento promedio del 2,3% para 2026, inferior al 2,5% pronosticado previamente. Esta revisión refleja un gasto de consumo más moderado durante el primer semestre del año, en un contexto donde la creación de empleo ha resultado más limitada de lo esperado.
Impacto directo en los hogares estadounidenses
El conflicto en Oriente Medio ya está afectando directamente a las familias estadounidenses, quienes experimentan aumentos significativos en:
- Precios de la gasolina en las estaciones de servicio
- Costos de los billetes de avión para viajes nacionales e internacionales
- Facturas de compra de alimentos debido a posibles interrupciones en el suministro de fertilizantes
- Precios de bienes de consumo por el incremento en los costos del transporte
Los encuestados también han aplazado sus expectativas sobre los recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, anticipando ahora que la primera reducción podría ocurrir en septiembre en lugar de fechas anteriores.
Perspectivas preocupantes y riesgos adicionales
La encuesta de Bloomberg refleja estimaciones similares a las publicadas recientemente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que proyecta una mayor inflación no solo en Estados Unidos sino también en otras economías importantes del mundo. La OCDE ahora espera que la tasa de inflación promedio del Grupo de los 20 aumente este año al 4%, sustancialmente superior al 2,8% pronosticado en diciembre pasado.
Los economistas han incrementado la probabilidad de una recesión en Estados Unidos durante los próximos doce meses del 25% al 30%, mientras reducen sus proyecciones de creación mensual promedio de empleo de 70.000 a 43.000 puestos. La tasa de desempleo promedio estimada para el año se sitúa ahora en el 4,5%.
Efectos prolongados en el mercado energético
Incluso si Washington y Teherán logran poner fin pronto a las hostilidades, los analistas advierten que la normalización del transporte de petróleo a través del estratégico estrecho de Ormuz llevará tiempo considerable. Los daños a la infraestructura petrolera de la región, sumados al aumento de la demanda mundial mientras los países reconstruyen sus reservas tras el conflicto, probablemente mantendrán los precios de la energía elevados durante un período extendido.
"Los efectos a largo plazo del cierre del estrecho de Ormuz aún se sentirán durante mucho tiempo", afirmó Diane Swonk, economista jefe de KPMG. "La producción paralizada tarda más en reactivarse que la que se detiene", añadió la experta, subrayando la naturaleza persistente de las disrupciones en el suministro energético.
Esta situación crea un escenario económico complejo para Estados Unidos, donde las presiones inflacionarias se combinan con un crecimiento más moderado, presentando desafíos significativos tanto para los formuladores de políticas como para los consumidores estadounidenses en los meses venideros.



