Inflación en EE.UU. alcanza 3,3% anual por guerra con Irán y alza de gasolina
Inflación EE.UU. sube a 3,3% por guerra Irán y gasolina

Inflación en Estados Unidos se dispara al 3,3% anual en marzo por conflicto con Irán

La inflación en Estados Unidos experimentó un fuerte repunte durante el mes de marzo, alcanzando una tasa anual del 3,3 por ciento, según datos oficiales divulgados este viernes. Este incremento significativo, el más alto en varios meses, está directamente vinculado al encarecimiento de los precios de la gasolina provocado por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

Impacto directo en los precios de la energía

El índice de precios al consumo (IPC) había registrado un incremento del 2,4 por ciento en los doce meses terminados en febrero, pero la situación cambió drásticamente en marzo. Entre febrero y marzo, los precios de la gasolina se dispararon un 21,2 por ciento, un aumento que no se había observado desde 1967, según destacó el servicio estadístico estadounidense (BLS).

Un galón de gasolina regular (equivalente a 3,78 litros) cuesta actualmente un promedio de 4,15 dólares en Estados Unidos, frente a los aproximadamente 3 dólares que costaba justo antes del inicio del conflicto bélico. Aunque Estados Unidos es el primer productor mundial de petróleo, no ha sido inmune a la disparada de los precios de la energía a nivel global.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La inflación subyacente también muestra incremento

La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de la energía y de los alimentos, tuvo un ligero incremento a 2,6 por ciento en doce meses, frente al 2,5 por ciento registrado un mes antes. Este dato indica que las presiones inflacionarias van más allá de los componentes energéticos y alimenticios.

Los mercados financieros esperaban cifras de este tipo, según el consenso publicado por MarketWatch, lo que refleja cómo la guerra en Medio Oriente ha generado expectativas económicas negativas entre los inversionistas y analistas.

Contexto del conflicto y sus repercusiones

La guerra en Medio Oriente estalló el 28 de febrero con bombardeos israeloestadounidenses sobre Irán. Teherán respondió, entre otras medidas, bloqueando el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita habitualmente el 20 por ciento del petróleo y el gas que se consumen en el mundo. Esta acción ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos globales.

El gobierno del presidente Donald Trump, elegido en particular con la promesa de mejorar el poder adquisitivo de la población, asegura que las perturbaciones económicas en el país serán temporales. Al reaccionar a los datos publicados el viernes, un portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que la economía estadounidense "permanece en una trayectoria sólida".

Perspectivas preocupantes de los analistas

Sin embargo, los analistas económicos ven las cosas de manera diferente. "La guerra en Irán tiene repercusiones económicas evidentes que pesan fuertemente sobre los hogares de ingresos medios y bajos", comentó el viernes Heather Long, economista del banco Navy Federal Credit Union.

"El aumento de los precios de la gasolina, el diésel y los billetes de avión ya se deja sentir y está poniendo a prueba a los hogares estadounidenses", continuó Long. "Y esto no es más que el principio", pronosticó la economista, que prevé un alza de los costos de alimentación y transporte en abril.

Antecedentes y contexto inflacionario reciente

Cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, la inflación seguía la moderación iniciada durante el mandato anterior de Joe Biden, en comparación con el pico alcanzado en la primavera boreal de 2022. En aquel momento, la guerra en Ucrania había llevado los precios en las gasolineras aún más alto que los niveles actuales.

El índice IPC aumentaba un modesto 2,3 por ciento en los doce meses terminados en abril de 2025, periodo que coincidió con el anuncio del presidente estadounidense de una fuerte subida de los aranceles a los productos importados. La inflación volvió entonces a tomar la senda alcista, aunque el gobierno se negó a admitir que era una consecuencia directa de estos recargos impositivos aduaneros.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Posición de la Reserva Federal

En la última reunión de la Reserva Federal (Fed) a mediados de marzo, su presidente, Jerome Powell, explicó que la guerra podía retrasar el momento en que la inflación llegara a estar controlada en Estados Unidos. El banco central estadounidense apunta a un aumento de los precios limitado al 2 por ciento, un objetivo que no ha vuelto a alcanzar desde hace cinco años debido a una sucesión de choques sobre la economía, incluyendo la pandemia de Covid-19, la guerra en Ucrania y los aranceles comerciales.

Mientras tanto, el vicepresidente de Trump, JD Vance, dijo el viernes que confiaba en un resultado "positivo", al partir de Washington rumbo a las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán este fin de semana. Estas negociaciones podrían ser clave para desactivar las tensiones que están alimentando la inflación global.