La inflación en Colombia volvió a incrementarse durante abril de 2026, alejándose nuevamente de la meta establecida por el Banco de la República. El costo de vida continuó presionando los gastos básicos de los hogares colombianos, según el reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Datos clave del IPC en abril de 2026
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación anual de 5,68 %, superior al 5,16 % observado en el mismo mes del año anterior. En términos mensuales, entre marzo y abril, la inflación fue de 0,78 %, mientras que en lo corrido de 2026 el indicador acumula un 3,87 %.
Este resultado mantiene la atención sobre el comportamiento de los precios durante los primeros meses del año, periodo en el que suelen concentrarse ajustes que impactan directamente el bolsillo de los hogares: arriendos, administración, matrículas, transporte, servicios públicos y otros cobros indexados al salario mínimo o a la inflación del año anterior.
Reacciones del mercado financiero
El dato de inflación también fue seguido de cerca por el mercado financiero. Antes de su publicación, analistas de Fedesarrollo anticipaban una inflación anual cercana al 5,63 %, con proyecciones que apuntaban a una leve aceleración respecto al mes anterior. El Banco de la República proyecta que el año finalice con una inflación de 6,4 %, el doble de la meta del 3 %.
¿Qué es la inflación y cómo la mide el DANE?
La inflación se refiere al cambio en los precios que pagan los hogares por bienes y servicios. En Colombia, el DANE la mide a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que calcula la variación porcentual promedio de los precios al por menor de bienes y servicios de consumo final. La información se recolecta mensualmente en establecimientos comerciales, colegios, viviendas en arriendo y hospitales, abarcando 38 ciudades del país. El indicador también permite observar diferencias por niveles de ingreso y tipos de gasto.
El comportamiento de la inflación en abril es relevante porque refleja los ajustes típicos de comienzos de año, como los derivados del salario mínimo, la actualización de tarifas y otros precios que se recalculan con base en la inflación del año anterior, como los arriendos.



