La inflación en Colombia volvería a superar la barrera del 6% anual durante junio de 2026, de acuerdo con las proyecciones de analistas y entidades financieras, un comportamiento que devolvería este indicador a niveles observados en agosto de 2024, cuando se ubicó en 6,12%.
Consenso de proyecciones para junio
Fedesarrollo, BBVA Research, Itaú y las expectativas recopiladas por el Banco de la República coinciden en anticipar un nuevo repunte de los precios, impulsado por factores como arriendos, servicios públicos, alimentos y los riesgos asociados al fenómeno de El Niño, un escenario que mantendría los desafíos para la política monetaria durante el resto de 2026.
Las estimaciones del mercado muestran un amplio consenso sobre la dirección que tomaría la inflación en junio. Aunque existen diferencias puntuales entre los pronósticos, todas las proyecciones ubican el indicador nuevamente por encima del 6%, alejándolo del rango meta establecido por el Banco de la República. Este comportamiento marcaría un cambio frente a la cifra observada en mayo, cuando la inflación anual se ubicó en 5,84%, ligeramente por debajo del consenso de los analistas, que esperaba un resultado de 5,89%.
Fedesarrollo proyecta que la inflación anual alcanzará 6,08% durante junio, dentro de un rango estimado entre 6% y 6,11%. De confirmarse este resultado, el país volvería a registrar niveles similares a los observados en agosto de 2024, cuando el indicador llegó a 6,12%, reflejando una desaceleración del proceso de convergencia hacia la meta del banco central.
Pronósticos de BBVA Research e Itaú
BBVA Research presenta una estimación incluso superior. La entidad proyecta una variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 0,38%, suficiente para llevar la inflación anual hasta 6,13%. No obstante, el informe aclara que mantiene "un ligero sesgo a la baja" frente a su pronóstico para junio, debido a la posibilidad de que las presiones provenientes de los arriendos y los alimentos sean menores a las inicialmente previstas.
Las expectativas recopiladas mediante la Encuesta Mensual del Banco de la República también respaldan este escenario. Los analistas consultados esperan una variación mensual de 0,34%, con una inflación anual de 6,09%, consolidando la percepción de que el comportamiento de los precios seguirá mostrando presiones durante el segundo semestre del año.
Factores que presionan los precios
Las entidades coinciden en que el repunte inflacionario responde a una combinación de factores internos y externos que continúan presionando el costo de vida. Entre ellos sobresale la división de alojamiento y servicios públicos, que seguiría siendo uno de los principales motores del aumento de los precios durante junio.
Según BBVA Research, los arriendos continuarán registrando incrementos mensuales por encima del promedio observado antes de la pandemia. Aunque la entidad espera una moderación frente al incremento de mayo, considera que la variación mensual de este componente seguirá siendo elevada y mantendrá una presión significativa sobre la inflación total.
A este comportamiento se sumarán los incrementos en las tarifas de electricidad, gas y las cuotas de administración de las propiedades horizontales. En el caso de la energía eléctrica, el informe señala que las principales alzas se concentrarán en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, ampliando el impacto de este componente dentro del índice general de precios.
Alimentos y salario mínimo
Los alimentos también volverán a contribuir al incremento de la inflación después de haber registrado una variación mensual negativa en mayo. BBVA explica que, tras cuatro meses consecutivos de aumentos asociados a la temporada de lluvias, este componente retomaría una senda alcista durante junio, fortaleciendo las presiones inflacionarias sobre los hogares colombianos.
La división de restaurantes y hoteles continuará mostrando incrementos derivados de los efectos remanentes del aumento del salario mínimo. De acuerdo con el análisis, este ajuste salarial sigue transmitiéndose hacia diversos servicios de la economía, especialmente aquellos intensivos en mano de obra, manteniendo elevados los costos finales para los consumidores.
Riesgo climático: fenómeno de El Niño
A estos elementos se suma un riesgo climático que comienza a ocupar un lugar central dentro de las proyecciones económicas. BBVA mantiene como escenario base la ocurrencia de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte, con una duración estimada entre doce y catorce meses, capaz de añadir nuevas presiones sobre los precios de los alimentos y de la energía.
El informe recuerda que, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), las condiciones de El Niño ya están presentes y la probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte aumentó hasta 63%. Bajo este escenario, la entidad estima que el fenómeno añadiría alrededor de 100 puntos básicos sobre la inflación total a través de los alimentos y otros 20 puntos básicos mediante el componente energético.
Perspectivas para fin de año
Las perspectivas para el cierre del año mantienen un mensaje similar: el mercado espera que la inflación permanezca ampliamente por encima del rango objetivo del Banco de la República, fijado entre 2% y 4%. Fedesarrollo elevó ligeramente su expectativa para diciembre de 2026 y ahora proyecta una inflación de 6,54%, superior al 6,52% estimado en la edición anterior de su encuesta. Además, las expectativas para los próximos doce meses se ubican en 5,65%, lo que refleja que el mercado aún no anticipa una convergencia rápida hacia la meta oficial.
BBVA Research mantiene una proyección aún más elevada. La entidad estima que tanto la inflación total como la inflación básica cerrarán el año en 7% y 6,5%, respectivamente. Este escenario incorpora "los efectos remanentes del incremento del salario mínimo", el dinamismo de la demanda interna y la inminente ocurrencia del fenómeno de El Niño durante la segunda mitad del año.
Itaú prevé inflación de 7,5% para 2026
Por su parte, Itaú presenta el pronóstico más alto entre las entidades analizadas. El banco proyecta una inflación de cierre de 7,5% para 2026 y de 5,8% para 2027, niveles superiores al consenso del mercado. La entidad considera que la incertidumbre sobre los precios de la energía, asociada a la evolución del conflicto en Oriente Medio, sumada a los choques climáticos internos, mantendrá elevadas las presiones inflacionarias durante los próximos meses.
En paralelo, la Encuesta de Expectativas Mensuales del Banco de la República muestra una recomposición en la percepción de los analistas. Mientras las expectativas de inflación sin alimentos aumentaron desde 6,27% en mayo hasta 6,37% en junio, las correspondientes a alimentos descendieron de 7,73% a 7%. El informe señala que esta reducción podría estar relacionada con la sorpresa bajista registrada en mayo, aunque también advierte que los analistas aún no habrían incorporado plenamente los efectos potenciales del fenómeno de El Niño.
Implicaciones para la política monetaria
En materia de política monetaria, Itaú considera que las actuales condiciones justifican mantener una postura restrictiva para contribuir a anclar las expectativas inflacionarias de mediano y largo plazo. Según la entidad, las declaraciones recientes de los miembros de la Junta del Banco de la República reflejan un sesgo predominantemente restrictivo, enfocado en contener el aumento de los precios, mientras que desde el Ministerio de Hacienda se observa una posición más gradualista, con mayor atención sobre las implicaciones para el crecimiento económico y los aspectos sociales.
Aun así, el banco mantiene una visión relativamente favorable sobre la actividad económica. Itaú elevó su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto a 2,2% para 2026 y a 2,4% para 2027, al considerar que la recuperación de la inversión privada podría compensar parcialmente los efectos que tendría El Niño sobre la economía. Sin embargo, el comportamiento de la inflación seguirá siendo uno de los principales indicadores que marcarán la evolución de la política económica durante el resto del año.



