Rebrote inflacionario afecta desproporcionadamente a sectores vulnerables y clase media
El repunte de la inflación registrado en enero de 2026 ha tenido un impacto más severo sobre los hogares vulnerables y de clase media en Colombia, según los datos desagregados del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por niveles de ingreso. Aunque la inflación mensual total se situó en 1,18 por ciento y la anual alcanzó 5,35 por ciento, los incrementos más pronunciados se concentraron en los segmentos de menores ingresos, reavivando el debate sobre cómo el aumento del salario mínimo afecta el costo de vida.
Diferencias marcadas por nivel de ingreso
El análisis detallado del IPC muestra disparidades significativas:
- Hogares vulnerables: Registraron la mayor variación mensual con 1,26 por ciento
- Clase media: Reportaron una variación mensual de 1,22 por ciento
- Hogares pobres: Mostraron una variación de 1,15 por ciento
- Hogares de altos ingresos: Presentaron el menor aumento mensual con 1,03 por ciento
En la comparación anual, los hogares de altos ingresos registraron la inflación más elevada con 5,45 por ciento, seguidos por la clase media con 5,37 por ciento, los vulnerables con 5,18 por ciento y los pobres con 5,13 por ciento. Esta diferencia entre la inflación mensual y anual sugiere que, aunque los hogares más acomodados experimentaron aumentos más moderados en enero, el efecto acumulado a lo largo de doce meses ha sido significativo para todos los segmentos.
Análisis de expertos sobre las causas
César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, afirmó que el comportamiento inflacionario confirma los efectos anticipados tras el incremento del salario mínimo. "Tal como habíamos anticipado, el aumento desproporcionado del salario mínimo iba a terminar siendo un tiro al pie, reduciendo la capacidad adquisitiva de los hogares, especialmente de los más vulnerables", señaló.
Pabón advirtió que los impactos podrían profundizarse en los próximos meses: "Creemos que los efectos en los costos de servicios y regulados se sentirán con mayor intensidad en febrero y marzo, cuando más se verá este impacto del salario mínimo".
Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo y actual CEO de Lumen Economic Intelligence, destacó el impacto heterogéneo: "En el caso de los hogares pobres, el impacto sobre el bienestar es significativo, dado que destinan una proporción mucho mayor de su ingreso a bienes básicos, por lo que cualquier aumento de precios erosiona rápidamente su poder adquisitivo".
Características de los grupos más afectados
Los hogares vulnerables, definidos como aquellos con acceso a bienes y servicios esenciales pero con más del diez por ciento de probabilidad de caer en pobreza, y la clase media, que tiene acceso más holgado a la canasta básica y cierta estabilidad económica, enfrentaron incrementos mensuales superiores al promedio nacional. Esto implica una presión más inmediata sobre su ingreso disponible, ya que estos grupos destinan una mayor proporción de su gasto a bienes de consumo frecuente.
Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, explicó: "La canasta de consumo de los hogares de bajos ingresos presenta una alta ponderación de alimentos, lo que los hace particularmente sensibles a choques en los precios de este rubro. El aumento del salario mínimo se ha transmitido con rapidez a la comida fuera del hogar, generando presiones adicionales".
Capacidad diferenciada de absorción
Mientras los hogares de altos ingresos, con condiciones de vida que van más allá de las necesidades esenciales, registraron un aumento mensual más contenido, los hogares con menor margen de ajuste en su canasta de consumo enfrentan mayores dificultades. Los expertos señalan que las personas con mayores ingresos pueden sustituir productos menos afectados por la inflación, mientras que en los hogares de menores ingresos estos aumentos inciden directamente en su capacidad de consumo.
El fenómeno también afecta de forma más marcada a las micro y pequeñas empresas, que concentran buena parte del empleo, lo que podría trasladarse a menores ingresos para los hogares que dependen de estas actividades económicas.



