Petro desmiente al Banco de la República sobre impacto inflacionario del salario mínimo
El presidente Gustavo Petro salió a contradecir públicamente al gerente del Banco de la República, quien había afirmado que el incremento del salario mínimo en un 23% tendría un fuerte impacto inflacionario. Petro declaró: "nada que puede el gerente del Banco de la República demostrar que la inflación no tuvo casi nada que ver con el salario vital, y corrió en todo el mes de enero". Sin embargo, las cifras oficiales presentan una realidad diferente, mostrando que la inflación al consumidor en enero alcanzó un 1,18%, lo que representa un aumento del 25% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Consecuencias económicas y medidas de control
Los efectos rezagados de esta decisión podrían extenderse por varios meses, mientras las empresas enfrentan la turbulencia generada por el ajuste salarial. Si el gobierno hubiera buscado un enfoque más equilibrado, podría haber optado por un aumento de dos o tres puntos por encima de la inflación de 2025, es decir, entre el 7% y el 8%. En cambio, se eligió una medida drástica, comparada por algunos analistas con un gesto heroico pero riesgoso.
En respuesta a las expectativas inflacionarias, el Banco de la República tomó una medida inusual al elevar la tasa de interés en 100 puntos básicos (1,0%), desviándose de los ajustes típicos de 0,25%. En esta histórica junta, el ministro de Hacienda y el codirector César Giraldo votaron en contra de la medida, reflejando divisiones internas sobre la política económica.
Riesgos fiscales y endeudamiento externo
Existe un riesgo significativo de perder el impulso en la reducción de la inflación, que se había estancado en 2025, debido a presiones como el aumento del salario mínimo y el excesivo gasto público. El déficit fiscal del gobierno alcanzó un 7% del PIB, equivalente a COP 10 billones, el más alto en tres décadas. Para financiar este faltante, se recurrió a préstamos en dólares por COP 23 billones, con tasas de interés exageradas del 13,5% anual, muy por encima del rango normal del 5% al 6%.
Este endeudamiento externo ha llevado a una fuerte revaluación de la tasa de cambio, que el 13 de febrero rondaba los COP 3.664 por dólar, frente a los COP 4.410 de hace un año, lo que implica una revaluación del 20%. Esto ha impulsado un aumento en las importaciones, perjudicando a productores locales y deteriorando los ingresos de los exportadores.
Críticas a las políticas económicas del gobierno
El ministro de Hacienda y César Giraldo han sido criticados por adoptar enfoques económicos heterodoxos. Según analistas como Marc Hofstetter, estas políticas se basan en teorías esotéricas o "ciencia oculta", que sostienen erróneamente que reducciones en las tasas de interés y aumentos salariales no afectan la inflación. En realidad, el salario representa cerca de la mitad del valor agregado en la economía colombiana, y un incremento excesivo puede llevar a alzas generalizadas de precios.
Las políticas actuales han sido descritas por algunos economistas como inspiradas en "la miseria de ciertas vertientes de la economía", evocando críticas históricas a malas prácticas económicas. Mientras tanto, el Consejo de Estado ha suspendido provisionalmente el decreto del salario mínimo, añadiendo incertidumbre al panorama económico nacional.



