Recargo dominical al 90%: el nuevo desafío que obliga a empresas a revisar costos
Recargo dominical al 90%: empresas enfrentan nuevo desafío

El incremento del recargo por trabajo en domingos y festivos al 90%, que entrará en vigor en julio de 2026, plantea un nuevo desafío para las empresas colombianas, en especial aquellas que operan de forma continua durante los fines de semana y días festivos. Audrey Rodríguez, directora ejecutiva de Lexacty SAS, señaló que esta modificación exigirá ajustes operativos, revisiones en la nómina y una mayor atención al cumplimiento laboral para evitar sanciones y costos adicionales.

Implementación gradual del recargo dominical

Según la experta, uno de los aspectos más relevantes de la reforma es que el incremento se implementa de forma gradual. Esta transición permite a las organizaciones adaptarse financieramente y mitigar un impacto más fuerte sobre sus estructuras de costos. “Si este incremento se hubiera implementado de manera inmediata, el golpe financiero habría sido devastador”, afirmó Rodríguez al analizar los efectos del ajuste previsto para este año.

Impacto desigual según el sector económico

Aunque el aumento del recargo aplicará para todos los empleadores, la afectación económica no será uniforme. La especialista sostiene que el efecto dependerá de la actividad económica y de la necesidad de operar durante domingos y festivos. Mientras que en áreas administrativas el impacto podría ser limitado, sectores como hotelería, gastronomía, turismo y seguridad privada enfrentarán una presión más directa sobre sus costos laborales. Estas actividades dependen de jornadas continuas y requieren personal precisamente en los días que ahora tendrán una remuneración más alta.

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Para estas empresas, el ajuste implica revisar presupuestos, esquemas de turnos y estrategias de productividad con el fin de absorber el mayor gasto asociado a la nómina.

Beneficio para los trabajadores

Del otro lado de la ecuación están los trabajadores. Rodríguez considera que el incremento representa un beneficio económico directo para quienes laboran durante domingos y festivos, ya que el ajuste se reflejará en sus ingresos mensuales. La experta señala que este mayor flujo de recursos también puede traducirse en más liquidez circulando en la economía. Sin embargo, advierte que para las empresas el desafío será lograr que ese incremento en los costos esté acompañado por mejoras en eficiencia y rendimiento.

Productividad como prioridad

Más allá del impacto salarial, Rodríguez cree que la reforma puede acelerar cambios en la manera como las organizaciones evalúan el desempeño de sus equipos. A su juicio, el aumento en el costo de las jornadas dominicales obliga a dejar atrás modelos centrados únicamente en la presencia física o el cumplimiento de horarios. “Ya no es viable evaluar la jornada por simple presencia”, afirmó, y agregó que las compañías tendrán que fortalecer indicadores, optimizar procesos y garantizar que los equipos trabajen con mayores niveles de productividad para compensar el incremento de los costos laborales.

La discusión, por tanto, deja de concentrarse únicamente en cuánto costará el nuevo recargo y se traslada hacia la capacidad de las empresas para generar más valor con los recursos disponibles.

Riesgo de sanciones por incumplimiento

Otro de los puntos que destaca la especialista es el relacionado con el cumplimiento normativo. Según explicó, omitir la aplicación correcta del recargo o retrasar los ajustes correspondientes puede derivar en consecuencias económicas importantes para las organizaciones. Entre los riesgos menciona posibles multas por parte del Ministerio del Trabajo, sanciones moratorias asociadas a retrasos en los pagos y eventuales procesos de fiscalización.

Por esa razón, recomienda que las empresas revisen contratos, manuales de funciones, procedimientos disciplinarios y mecanismos internos de control antes de la entrada en vigor del nuevo porcentaje.

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Nómina electrónica y consistencia de datos

Rodríguez también puso el foco sobre la relación entre el nuevo recargo y la información reportada mediante nómina electrónica. Según explicó, el aumento del pago dominical modifica automáticamente el ingreso base de cotización utilizado para calcular aportes a seguridad social y parafiscales. Esto podría generar inconsistencias entre los reportes entregados por las empresas. La experta advierte que los cruces de información permitirán detectar con mayor facilidad diferencias o inconsistencias en los registros, lo que incrementa la importancia de realizar correctamente los ajustes desde el primer día de aplicación de la medida.

Con la entrada en vigor del recargo dominical del 90%, las empresas no solo enfrentarán mayores costos laborales. También tendrán el reto de fortalecer sus procesos internos, mejorar sus niveles de productividad y garantizar que sus sistemas operen sin errores en un entorno cada vez más vigilado y exigente.