Un nuevo informe del centro de pensamiento Anif alerta que la deuda neta del Gobierno Nacional Central podría superar el 71% del Producto Interno Bruto (PIB) en los próximos tres años. Este umbral, según la regla fiscal, es incompatible con una senda sostenible para la economía colombiana.
Actualmente, la deuda pública neta se sitúa en torno al 58% del PIB, niveles que no se observaban desde finales del siglo XIX, cuando Colombia enfrentó problemas de pago de deuda externa e hiperinflación durante la Guerra de los Mil Días.
Según Anif, el problema fiscal del país es esencialmente un problema de gasto público. En las últimas tres décadas, el tamaño del Estado ha crecido significativamente, impulsado por la Constitución de 1991. El gasto de funcionamiento del Gobierno ha aumentado por encima del gasto de los hogares, sin traducirse en un mejor desempeño económico o mejoras sustanciales en la desigualdad.
Entre 2019 y 2026, el gasto en salud, pensiones y transferencias regionales, definidos por mandato constitucional, explicó más del 64% del aumento del gasto de funcionamiento. Anif señala que existe cierto margen de maniobra si se consideran decisiones del Ejecutivo, lo que implica que el problema no es solo técnico, sino también de voluntad política.
El Gobierno ha indicado que solo el 8% del Presupuesto General de la Nación de 2026 es flexible, pero al considerar el gasto sobre el cual el Ejecutivo puede decidir autónomamente, esta proporción ascendería al 14%. Si se incluye el gasto en personal y contratación, el margen de flexibilidad podría alcanzar el 28%.



