La higiene de los utensilios de las mascotas es fundamental para prevenir enfermedades. Los platos donde comen y beben perros y gatos acumulan bacterias, hongos y restos de comida que pueden afectar su salud. Por eso, es importante establecer una rutina de limpieza adecuada.
Los expertos recomiendan lavar el plato de la mascota después de cada comida. Si no es posible, al menos una vez al día. Dejar restos de comida húmeda por más de 24 horas favorece la proliferación de microorganismos como la salmonela o la E. coli.
Para una desinfección correcta, se debe usar agua caliente y jabón neutro. También se puede sumergir el plato en una solución de agua con vinagre o lejía diluida (una cucharadita por litro de agua) durante 10 minutos, y luego enjuagar bien. Es importante secar completamente antes de volver a usar.
Los platos de acero inoxidable o cerámica son más higiénicos que los de plástico, ya que estos últimos pueden desarrollar rayones donde se acumulan bacterias. Además, se recomienda reemplazar los platos cada cierto tiempo si presentan desgaste.



