El peso colombiano continúa mostrando fortaleza frente al dólar y acumula una apreciación significativa durante el último año. Sin embargo, detrás de ese desempeño favorable persisten factores de riesgo que mantienen la cautela entre los analistas.
Factores de riesgo que persisten
Esta es una de las conclusiones del más reciente informe de mercado cambiario de Grupo Cibest, que advierte que la situación fiscal del país, las elecciones presidenciales, las emisiones de deuda del Gobierno y el entorno internacional seguirán influyendo sobre el comportamiento de la tasa de cambio en los próximos meses.
La lectura del mercado parte de una aparente contradicción: mientras la moneda colombiana ha ganado terreno frente al dólar, los factores de incertidumbre que tradicionalmente generan presión sobre la tasa de cambio no han desaparecido. Por el contrario, algunos de ellos comienzan a ganar relevancia a medida que avanza el año.
El informe señala que el peso colombiano mantiene una perspectiva de tendencia lateral acompañada de una amplia volatilidad. En otras palabras, aunque no se observa una señal clara de depreciación sostenida, tampoco existe un escenario que permita anticipar una estabilidad completa del mercado cambiario.
Fortaleza reciente del peso colombiano
El dólar cerró la jornada del 19 de junio en $3.462, después de abrir la sesión en $3.440 y alcanzar un máximo de $3.466. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente quedó en $3.459,53.
Más allá del comportamiento diario, el dato que destaca es la evolución acumulada de la moneda colombiana. Según el reporte, el peso registra una apreciación de 8,41% en lo corrido de 2026 y de 15,48% frente al mismo periodo del año anterior.
Ese desempeño lo ubica entre las monedas que han mostrado una valorización importante frente al dólar durante los últimos meses. Sin embargo, los analistas consideran que el mercado cambiario sigue expuesto a múltiples fuentes de incertidumbre que podrían alterar esa dinámica.
Presiones desde Estados Unidos
No obstante, de acuerdo con Grupo Cibest, uno de los principales focos de atención proviene de Estados Unidos. El informe sostiene que los riesgos al alza para la inflación y a la baja para el empleo implican que la Reserva Federal deberá actuar con cautela.
En ese contexto, la expectativa predominante del mercado es que la autoridad monetaria estadounidense mantenga sus tasas de interés sin cambios durante el resto del año. Esta variable es seguida de cerca por los inversionistas debido a su impacto sobre los flujos de capital y las monedas emergentes.
Pero las presiones no provienen únicamente del escenario internacional. El reporte también identifica elementos internos que podrían generar episodios de volatilidad en el mercado cambiario colombiano.
Situación fiscal en el radar
En todo esto, uno de los factores destacados por los analistas es el deterioro de las cuentas públicas, ya que el Ministerio de Hacienda informó que la deuda bruta del país alcanzó $1.169 billones durante mayo, cifra equivalente a 60,6% del PIB proyectado para 2026. Además, representa un incremento de 8,3% frente al mismo mes del año anterior.
Para el mercado, la evolución de la deuda pública y las futuras emisiones de títulos del Gobierno constituyen variables relevantes porque pueden influir en la percepción de riesgo sobre la economía colombiana. A ello se suma la incertidumbre asociada al ciclo electoral. El informe menciona expresamente las elecciones presidenciales entre los elementos que podrían incidir en la volatilidad del dólar durante los próximos meses.
Análisis técnico y perspectivas
Con todo lo anterior, el análisis técnico presentado por Grupo Cibest también refleja un escenario de prudencia. Los indicadores muestran que el dólar podría moverse en un rango comprendido entre $3.400 y $3.500 en el corto plazo.
Los especialistas identifican el nivel de $3.400 como soporte y el de $3.500 como resistencia, mientras el indicador RSI permanece en zona neutral y el histograma MACD mantiene una señal asociada a apreciación del peso para las próximas jornadas.
Por ahora, la fortaleza de la moneda colombiana sigue siendo una realidad observable en los mercados. Sin embargo, la evolución de la situación fiscal, las decisiones de la Reserva Federal, las emisiones de deuda y el desarrollo del proceso electoral serán determinantes para establecer si esa tendencia puede mantenerse o si el dólar vuelve a ganar protagonismo durante el segundo semestre.



