El Gobierno nacional ha intensificado la presión para que se defina el futuro de la reforma pensional, específicamente la Ley 2381, que busca transformar el sistema de pensiones en Colombia. La administración del presidente Gustavo Petro ha solicitado a los congresistas dar vía libre para destrabar esta iniciativa, que ha enfrentado obstáculos en su trámite legislativo.
La reforma pensional es una de las prioridades del Gobierno, ya que busca garantizar una pensión digna para todos los colombianos, especialmente para aquellos que no han podido cotizar lo suficiente. Sin embargo, el proyecto ha generado controversia y ha sido objeto de debates en el Congreso, donde diferentes sectores han expresado sus reservas.
El Ministerio de Trabajo ha señalado que la Ley 2381 es fundamental para corregir las inequidades del sistema actual y para asegurar la sostenibilidad financiera del régimen pensional. Por ello, han hecho un llamado a los partidos políticos y a los legisladores para que agilicen su aprobación.
La presión del Gobierno se da en un contexto de urgencia, ya que se estima que más de 3 millones de adultos mayores en Colombia no tienen acceso a una pensión. La reforma propone, entre otros puntos, la creación de un pilar solidario que garantice una renta básica para los adultos mayores en situación de pobreza.
Se espera que en los próximos días se retomen las discusiones en el Congreso para definir el destino de la reforma pensional, mientras el Gobierno mantiene su postura de que es una necesidad impostergable para el país.



