En un operativo contundente contra la minería ilegal en Putumayo, el Ejército Nacional desmanteló siete unidades de extracción ilícita en la vereda Playa Rica, municipio de Puerto Caicedo. La acción, enmarcada en el Plan de Campaña Ayacucho Plus, representa un duro golpe a las finanzas de la Segunda Marquetalia, con una afectación económica superior a los 3.000 millones de pesos.
Coordinación de inteligencia para el megaoperativo
El éxito de la intervención fue posible gracias a un meticuloso trabajo de inteligencia en el que participaron el Grupo de Inteligencia Aérea N.°62 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Regional de Inteligencia de la Amazonía y agentes de la Sijin de la Policía Nacional. Esta sinergia institucional permitió ubicar con precisión las siete minas a cielo abierto que operaban ilegalmente, destruyendo la biodiversidad de la región.
Impacto millonario a la Segunda Marquetalia
Según los reportes de inteligencia militar, estas minas eran controladas por la estructura Comandos de Frontera, facción de la Segunda Marquetalia. El desmantelamiento impidió la producción y comercialización de aproximadamente 6.000 gramos de oro, recursos que la organización utiliza para financiar su logística delictiva y la compra de armamento. La afectación económica supera los 3.000 millones de pesos.
Maquinaria destruida en los complejos ilegales
Durante la inspección, los uniformados encontraron y destruyeron un vasto inventario de maquinaria pesada y herramientas de extracción, cuyo valor comercial supera los 128 millones de pesos. Entre los elementos incautados se encuentran:
- Cuatro dragas tipo buzo, utilizadas para succionar el lecho de los ríos.
- Dos clasificadoras para el procesamiento del material extraído.
- Más de 400 metros de manguera negra de uso industrial.
- 80 metros de tubería PVC de tres pulgadas.
Freno al ecocidio en la Amazonía
Además del impacto financiero a las disidencias, el mayor logro de esta operación es ambiental. La minería ilegal en Putumayo es uno de los principales motores de deforestación y contaminación con metales pesados en la Amazonía. La explotación a cielo abierto degrada los suelos y envenena las fuentes hídricas de las que dependen cientos de familias campesinas y comunidades indígenas. Con esta acción, el Ejército Nacional reafirma su compromiso con la protección de los recursos naturales y la biodiversidad del país.



