Una gran controversia se ha desatado en el Bajo Cauca antioqueño y en las Fuerzas Militares tras las revelaciones del diario The New York Times sobre la mina de oro La Mandinga, ubicada en el municipio de Caucasia, Antioquia. Según la investigación del fotoperiodista Federico Ríos, este vasto yacimiento estaría siendo explotado a cielo abierto por mineros artesanales, presuntamente con injerencia de grupos criminales como el Clan del Golfo, y operaría en terrenos que pertenecen al Batallón Rifles 31, adscrito a la Décima Primera Brigada del Ejército.
Recorrido revelador
Durante un recorrido por la zona, el reportero acompañado por el coronel Daniel Echeverry, comandante de la unidad militar, pudo constatar la magnitud de la explotación ilegal. Las imágenes aéreas muestran un extenso territorio sin ninguna separación aparente entre la actividad minera y las instalaciones militares. Esta situación ha generado sorpresa y ya se anuncian investigaciones inmediatas.
Reacción del Ministerio de Defensa
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se pronunció a través de su cuenta en la red social X, reiterando su política de cero tolerancia con la minería ilegal. En su mensaje, Sánchez afirmó: “Aquí no hay espacio para la complacencia. Si llegara a existir algún vínculo, omisión, conducta irregular o connivencia criminal, se actuará con todo el peso de la ley. Toda denuncia será investigada y toda irregularidad será corregida”. Asimismo, destacó que durante el año 2026 la fuerza pública ha intervenido alrededor de 2.500 minas ilegales y destruido cerca de 1.000 máquinas utilizadas para la extracción ilegal de minerales, principalmente oro, lo que representa un aumento de más del 40 % en comparación con el año anterior.
Impacto en el orden público
Las intervenciones contra la minería ilegal han generado malestar entre los mineros informales, quienes han convocado paros que han afectado la movilidad y el orden público en varias localidades del Bajo Cauca. Las autoridades de seguridad en Antioquia han señalado que la disputa por el control de las rentas de la minería ilegal es una de las principales causas de la persistencia del conflicto armado en el norte, nordeste y el Bajo Cauca.
Silencio de las autoridades militares
Hasta el momento, ni el Batallón Rifles 31 ni la Séptima División del Ejército han emitido un pronunciamiento oficial sobre las acciones adelantadas en el predio de La Mandinga ni sobre la existencia de otros predios similares en la región cercanos a unidades militares que pudieran requerir intervención.



