Vaticano llama a instituciones católicas a cortar vínculos financieros con minería
El Vaticano lanzó una iniciativa que exhorta formalmente a las instituciones católicas a dejar de invertir en el sector minero y privilegiar alternativas éticas con menor impacto ambiental. Este llamado histórico busca que las organizaciones religiosas rompan todos los lazos financieros con la industria extractiva, aunque las autoridades vaticanas no precisaron el alcance concreto de la medida.
Proyecto apoyado por red ecuménica latinoamericana
El proyecto se apoya en la red ecuménica Iglesias y Minería de América Latina, que desde 2013 denuncia sistemáticamente la violencia ligada a la expansión minera en el continente. Esta red cuenta con el respaldo de más de 40 organizaciones religiosas y de derechos humanos que han documentado numerosos casos de conflictos socioambientales.
El cardenal italiano Fabio Baggio, responsable adjunto del departamento vaticano para temas ambientales, subrayó con preocupación que "en muchas regiones del mundo, la expansión de la industria minera causó profundas tensiones sociales y graves consecuencias medioambientales". Sus declaraciones reflejan la posición oficial de la Santa Sede frente a este sector económico.
Preocupación por demanda tecnológica e inteligencia artificial
El obispo brasileño Vicente Ferreira advirtió específicamente sobre el auge de la inteligencia artificial, que ha disparado exponencialmente la demanda de minerales estratégicos como el cobalto. Estos minerales son esenciales para la fabricación de imanes, baterías de alta capacidad y servidores informáticos de última generación.
"La inteligencia artificial es un buen ejemplo de cuántos recursos minerales consumen las compañías tecnológicas", señaló el prelado, instando simultáneamente a estas empresas multinacionales a garantizar condiciones laborales justas y respeto absoluto al medioambiente en sus cadenas de suministro globales.
Inspiración en encíclica Laudato Si' y continuidad de postura
La iniciativa se inspira directamente en la encíclica Laudato Si' de 2015, donde el papa Francisco defendió con firmeza el concepto de "ecología integral". En esa misma línea doctrinal, el Vaticano ya había solicitado en 2020 evitar inversiones en combustibles fósiles y en la industria del armamento.
El actual pontífice, papa León XIV, ha mantenido y reforzado esta postura ambientalista, insistiendo repetidamente en la protección de la naturaleza y en el respeto a los derechos laborales fundamentales. Esta posición constituye un eje central de su magisterio pontificio.
La medida representa un paso significativo en el compromiso institucional de la Iglesia Católica con la justicia ambiental y marca un precedente importante para otras confesiones religiosas a nivel mundial.



