El mercado de vehículos híbridos y eléctricos continúa expandiéndose en Colombia, atrayendo a un número creciente de conductores interesados en los beneficios económicos que ofrecen. Además del ahorro en combustible, los propietarios pueden acceder a incentivos tributarios, descuentos y mejores condiciones de financiación en comparación con los vehículos tradicionales a gasolina.
Cifras de ventas reflejan crecimiento acelerado
Según datos proporcionados por Fenalco, entre enero y abril de 2026 se vendieron 27,238 vehículos híbridos y 14,541 eléctricos en el país. Este incremento es significativo: solo en abril, el registro de automóviles eléctricos creció un 304% respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el de híbridos aumentó un 76.1%.
Beneficios tributarios y descuentos disponibles
Uno de los principales atractivos son los alivios tributarios. Los carros eléctricos cuentan con un IVA del 5%, muy inferior al aplicado a los vehículos de gasolina, lo que reduce considerablemente el precio de compra. Además, el impuesto vehicular para estos automóviles tiene una tarifa máxima cercana al 1% del valor del vehículo. A esto se suman descuentos de hasta el 10% en el SOAT para algunos modelos híbridos y eléctricos, dependiendo de sus características técnicas.
Deducción en renta: un incentivo clave
Uno de los incentivos más relevantes está relacionado con la declaración de renta. La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) explicó que las personas naturales pueden deducir hasta el 50% del valor invertido en la compra de un vehículo híbrido o eléctrico. Este beneficio permite disminuir la base gravable sobre la cual se calcula el impuesto de renta, representando un ahorro importante para los contribuyentes.
No obstante, la deducción no se aplica de forma inmediata ni en un solo año. El beneficio tiene un tope de 1,340 UVT, equivalentes a aproximadamente $70.2 millones en 2026, y puede distribuirse hasta por 15 años, dependiendo de los ingresos de cada persona.
Financiación preferencial
Además, diversas entidades financieras en Colombia ofrecen tasas preferenciales para estos vehículos, que actualmente oscilan entre el 12% y el 16% efectivo anual, cifras mucho más bajas que las de los automóviles a gasolina. Esto facilita la adquisición de vehículos más sostenibles y contribuye al crecimiento del segmento.



