Mercados globales en crisis por escalada bélica en Oriente Medio
Los mercados financieros internacionales experimentan este martes una jornada de profunda turbulencia, marcada por caídas bursátiles generalizadas y un disparo histórico de los precios del petróleo, como consecuencia directa del cuarto día de conflicto armado en Oriente Medio. La situación ha desatado alarmas sobre una posible inflación generalizada a nivel mundial.
Cierre del estrecho de Ormuz paraliza el comercio energético
El epicentro de la crisis se encuentra en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella estratégico ubicado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una porción significativa del gas natural licuado (GNL). Esta vía marítima crucial se encuentra actualmente cerrada de facto al tráfico comercial, después de que las principales compañías navieras suspendieran sus travesías ante el explosivo aumento de las primas de seguro.
La paralización de esta arteria comercial ha generado una conmoción sin precedentes en los mercados energéticos globales, con incrementos vertiginosos tanto en el precio del crudo como del gas natural. La guerra amenaza directamente una región que es fundamental para la producción y exportación mundial de hidrocarburos.
Petróleo Brent supera los 85 dólares por barril
En este contexto de máxima tensión, los precios del petróleo han alcanzado niveles no vistos en casi dos años:
- El barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo registró un incremento del 7,94%, alcanzando los 83,91 dólares, tras haber tocado brevemente los 85,12 dólares, su valor más alto desde julio de 2024.
- Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate para entrega en abril, avanzó un 7,36% hasta situarse en 76,47 dólares.
Estos movimientos se producen después de que el lunes el Brent experimentara una subida superior al 13% en la apertura del mercado petrolero. Aunque significativo, este aumento "sigue siendo inferior a las variaciones extremas observadas durante la crisis financiera mundial de 2008, las turbulencias relacionadas con el covid-19 o incluso ciertos acontecimientos geopolíticos como la guerra en Ucrania", según matiza Jim Reid, economista de Deutsche Bank.
Gas natural también se dispara en los mercados europeos
El mercado del gas natural no escapa a la volatilidad. El contrato de futuros del TTF neerlandés, considerado la referencia del gas en Europa, registraba un incremento del 22,50% hasta los 54,52 euros. Esta escalada responde a dos factores clave:
- El anuncio de QatarEnergy sobre la interrupción de su producción de gas natural licuado debido a ataques iraníes contra instalaciones de dos de sus principales plantas de procesamiento.
- La paralización parcial de operaciones en una de las mayores refinerías de Arabia Saudita.
Caídas generalizadas en las principales bolsas mundiales
Los mercados bursátiles reflejan el pesimismo generalizado con pérdidas significativas en todas las plazas financieras:
- Europa: París (-2,15%), Fráncfort (-2,78%), Londres (-2,02%), Milán (-3,21%) y Madrid (-3,56%).
- Asia: Seúl (-7,24% en el índice Kospi), Tokio (-3,06% en el Nikkei) y Hong Kong (-1,23% en el Hang Seng).
Estas caídas se suman a las pérdidas de aproximadamente 2% que ya habían registrado las principales bolsas europeas durante la jornada del lunes.
Mercado de deuda y metales preciosos también afectados
La crisis se extiende más allá de los mercados de energía y acciones. El mercado de deuda soberana experimenta una presión alcista en los rendimientos, ya que los inversores "se deshacen de los bonos del Estado desde principios de semana, anticipando las posibles consecuencias de una crisis geopolítica prolongada que podría mantener los precios del petróleo en niveles elevados y alimentar la inflación", explica Patrick Munnelly, analista de Tickmill Group.
Los rendimientos de los bonos alemanes a 10 años, considerados referencia europea, se situaban en el 2,78%, mientras que los franceses alcanzaban el 3,39% y los británicos el 4,48%.
Por su parte, el oro, refugio tradicional ante la incertidumbre geopolítica, mantuvo sus ganancias y se estabilizó en 5.307 dólares la onza, confirmando su papel como valor refugio en tiempos de crisis.
Perspectivas inflacionarias preocupantes
Philip Lane, economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), advirtió al diario Financial Times que "la magnitud del impacto y las implicaciones para la inflación a medio plazo dependerán de la extensión y la duración del conflicto". Esta declaración subraya la principal preocupación de los mercados: que una guerra prolongada en Oriente Medio mantenga los precios de la energía en niveles elevados, alimentando presiones inflacionarias globales en un momento de fragilidad económica.
La situación actual representa uno de los mayores desafíos geopolíticos para los mercados globales en los últimos años, con consecuencias que podrían extenderse mucho más allá de la región directamente afectada por el conflicto.



