Ecopetrol amplía su horizonte comercial en Venezuela con dos proyectos estratégicos
Ante el cambiante panorama político en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, la petrolera estatal colombiana Ecopetrol está explorando activamente nuevas oportunidades de negocio en el país vecino que espera materializar en el corto plazo.
"Lo que antes considerábamos riesgos, ahora visualizamos como magníficas oportunidades donde el Grupo Ecopetrol es el primer actor llamado a participar estratégicamente en la rehabilitación de la infraestructura eléctrica y energética de Venezuela", afirmó el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, durante una reciente teleconferencia con inversionistas.
Dos negocios estratégicos más allá del gas natural
Aunque se ha hablado extensamente sobre el interés de Ecopetrol y del gobierno de Gustavo Petro por importar gas natural desde Venezuela, la compañía está analizando dos negocios adicionales que podrían generar importantes beneficios económicos y estratégicos.
La primera oportunidad identificada se encuentra en el sector de energía eléctrica. Venezuela requiere electricidad para reactivar su economía, particularmente para aumentar la producción de hidrocarburos. Sin embargo, Ecopetrol no puede participar directamente en la generación eléctrica debido a las regulaciones colombianas actuales.
"ISA podría hacerlo perfectamente. No tiene restricciones en Venezuela para comercializar energía", explicó Ricardo Roa, destacando que la participación de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) sería fundamental para este proyecto.
Venezuela necesita energía y Colombia cuenta con una producción abundante de hidroelectricidad. Podemos habilitar las interconexiones para realizar transferencias de energía hacia Venezuela sin ningún problema", agregó el ejecutivo.
Esto implicaría que ISA tendría que rehabilitar y reactivar las interconexiones eléctricas que operaron años atrás en la frontera, con el objetivo de exportar hacia Venezuela parte de la energía que ingresa al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Intercambio de crudos livianos
El segundo negocio que evalúa Ecopetrol es el intercambio de crudos livianos, un recurso que abunda en Venezuela. Este tipo de petróleo es ideal para la dieta de carga de las refinerías en Cartagena y Barrancabermeja, lo que representaría una oportunidad comercial significativa para la empresa colombiana.
"Ahí hay una gran oportunidad", manifestó el presidente de Ecopetrol, quien destacó que una de las prioridades será resolver las necesidades eléctricas del vecino país mientras se exploran estas alternativas comerciales.
El obstáculo de las sanciones estadounidenses
Para que estas oportunidades sean viables, es imperativo que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos levante las sanciones que pesan sobre Venezuela y que impiden a Ecopetrol formalizar cualquier transacción con entidades venezolanas.
Bajo el escenario actual, cualquier operación con entidades venezolanas está restringida para personas y empresas estadounidenses, así como para terceros que utilicen el sistema financiero de Estados Unidos. Este es precisamente el caso de Ecopetrol, dado que la compañía cotiza sus acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York.
Si la compañía compra gas natural de PDVSA sin la autorización explícita de la OFAC, se arriesgaría a ser sancionada. Por ello, la semana pasada, los abogados de Ecopetrol radicaron ante la OFAC, por tercera ocasión, una solicitud formal para el levantamiento de dichas restricciones.
"Ese proceso ha avanzado", aseguró el presidente Ricardo Roa, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el estado actual de las negociaciones.
Preparativos técnicos y financieros
Mientras espera una respuesta de las autoridades estadounidenses, Ecopetrol está avanzando en los presupuestos y diagnósticos de lo que tendría que invertir para garantizar la integridad mecánica y física del gasoducto Antonio Ricaurte en su tramo colombiano.
Esta infraestructura tiene una longitud de 224 kilómetros entre Ballena (La Guajira) y Bajo Grande (Estado Zulia, Venezuela); sin embargo, permanece fuera de operación desde 2015 y presenta un tramo de un kilómetro en malas condiciones que requiere reparación.
Durante la teleconferencia con inversionistas, Ecopetrol también abordó el impacto del impuesto al patrimonio del 1,6 por ciento, establecido por el Gobierno Nacional bajo la emergencia económica, que tendrá un efecto de entre 1,0 billones y 1,3 billones de pesos en sus cuentas.
No obstante, el vicepresidente corporativo de Finanzas, Camilo Barco, aseguró que los 11,5 billones de pesos en saldos de impuestos a favor al cierre de 2025 "dan un buen espacio para compensar parte" de este impacto. Además, señaló que la caja de la compañía "está en condiciones saludables y robustas", pese a que el año pasado se redujo un 30,1 por ciento hasta los 12,7 billones de pesos.
"Eso nos da la capacidad de maniobra para atender tanto los pagos de dividendos (4,52 billones de pesos) como los pagos de deuda de manera oportuna", agregó el ejecutivo financiero.
La estrategia de Ecopetrol en Venezuela representa un giro significativo en su enfoque comercial, pasando de considerar los riesgos políticos como obstáculos insuperables a visualizarlos como oportunidades estratégicas para expandir su presencia regional y fortalecer su posición en el mercado energético latinoamericano.



