G7 evalúa liberar reservas petroleras tras amenaza iraní en el Estrecho de Ormuz
El Grupo de los Siete (G7) está evaluando activamente la posibilidad de liberar sus reservas estratégicas de petróleo como respuesta a la crisis generada por las amenazas de Irán sobre el Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es fundamental para el comercio global de hidrocarburos, ya que por ella transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 30% del gas natural licuado.
Impacto inmediato en los mercados internacionales
La tensión geopolítica desatada en Oriente Medio provocó un pánico inmediato en los mercados financieros. Este lunes 9 de marzo, el precio del crudo experimentó una subida momentánea superior al 30%, rozando los 120 dólares por barril en los mercados asiáticos. Esta volatilidad no solo hundió temporalmente los índices bursátiles, sino que también encendió las alarmas sobre posibles presiones inflacionarias a nivel global.
La situación comenzó a moderarse únicamente cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó públicamente que se estaba considerando "el uso de las reservas estratégicas" como una opción viable para estabilizar los mercados.
Coordinación cautelosa entre las potencias
La estrategia de intervención está siendo coordinada por los ministros de Finanzas del G7, que incluye a Estados Unidos, Japón, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia. En una videoconferencia reciente, los representantes acordaron estar "listos para actuar", aunque el gobierno francés aclaró de inmediato que "aún no" es el momento de ejecutar la medida.
Según declaraciones del ministro francés Roland Lescure, el grupo "aún no ha llegado a ese punto" de liberar el crudo almacenado. Sin embargo, fue enfático al señalar: "Lo que hemos acordado es utilizar cualquier herramienta necesaria, si hiciera falta, para estabilizar el mercado, incluida la posible liberación de las reservas necesarias".
Revelaciones del Financial Times y alternativas consideradas
El prestigioso diario británico Financial Times reveló que las potencias del G7 "discutirán sobre una posible liberación conjunta de petróleo" proveniente de las reservas coordinadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Esta medida buscaría contrarrestar cualquier disrupción significativa en el suministro global.
Mientras Europa, Japón y Canadá permanecen atentos a los movimientos de Washington, han surgido propuestas alternativas para aliviar la presión sobre los mercados. El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, sugirió que una vía para "crear oferta" sería levantar las sanciones sobre el petróleo ruso, aunque esta opción genera controversia política.
Posición de la Unión Europea y compromiso de estabilidad
Desde Bruselas, la Comisión Europea intentó dar un parte de tranquilidad al asegurar que no existe un riesgo de "escasez inminente de suministro de petróleo en Europa". Las autoridades recordaron que, según la normativa comunitaria, "todos los Estados miembros deben disponer de existencias de emergencia para 90 días".
El compromiso de las potencias occidentales por evitar un colapso energético es total, pero se mantiene cauteloso. Roland Lescure puntualizó: "Vamos a seguir la situación de cerca, estamos listos para tomar todas las medidas necesarias". La crisis en el Estrecho de Ormuz ha puesto en evidencia la fragilidad de los mercados energéticos globales ante tensiones geopolíticas en regiones estratégicas.



