GeoPark sufre dos reveses consecutivos en el mercado petrolero colombiano
La compañía GeoPark, dirigida por el expresidente de Ecopetrol Felipe Bayón, ha enfrentado dos importantes contratiempos en su intento por consolidarse como la segunda petrolera más grande de Colombia. En ambos casos, competidores estratégicos ejercieron sus derechos preferentes para arrebatarle oportunidades de crecimiento significativo.
El primer fracaso: la jugada de Ecopetrol en el bloque CPO-9
Todo comenzó en noviembre de 2024 cuando GeoPark anunció un acuerdo para comprar los activos de petróleo y gas natural de Repsol en Colombia. La joya de esta operación era el bloque CPO-9, ubicado en municipios del Meta como Villavicencio, Acacías, Guamal y Granada, donde GeoPark pretendía adquirir el 45 por ciento de participación.
Sin embargo, Ecopetrol decidió ejecutar su derecho de preferencia como socio de Repsol y adquirió ese porcentaje por 452 millones de dólares, convirtiéndose así en titular del 100 por ciento de este activo estratégico en el Piedemonte Llanero. Esta movida permitió a Ecopetrol adicionar 32 millones de barriles de petróleo equivalente a sus reservas de 2025.
Paralelamente, GeoPark también perdió su participación del 25 por ciento en SierraCol Energy Arauca, pues la casa matriz ejerció sus derechos preferentes para completar el control total de su filial.
El segundo revés: Parex Resources supera la oferta por Frontera Energy
Más de un año después, en enero de 2026, GeoPark anunció un nuevo acuerdo para adquirir los 17 bloques de Frontera Energy en Colombia, incluyendo activos estratégicos como el campo Quifa en Meta y bloques en Magdalena y Casanare.
Esta operación, valorada en 375 millones de dólares en efectivo más compromisos financieros adicionales, le habría permitido a GeoPark duplicar sus reservas y sumar más de 37.000 barriles de petróleo equivalente por día a su producción, superando así los 26.300 bped que registró en 2025.
Pero la canadiense Parex Resources presentó una oferta superior de 500 millones de dólares en efectivo, más la asunción de deuda y pagos contingentes. Ante esta situación, GeoPark anunció a principios de marzo que no aumentaría su oferta inicial, renunciando así a la posibilidad de convertirse en la segunda petrolera del país.
Consecuencias y panorama futuro
Una vez se concrete el negocio con Frontera Energy en el segundo trimestre de 2026, Parex Resources se consolidará como la segunda petrolera de Colombia, con una producción de 44.701 bped en 2025, solo superada por Ecopetrol.
Curiosamente, esta misma empresa intentó en varias ocasiones durante 2025 adquirir el 100 por ciento de GeoPark, logrando finalmente comprar solo una participación del 11,8 por ciento.
Pese a estos reveses, GeoPark no renuncia a buscar oportunidades en Colombia, Argentina y Venezuela. Recientemente, la composición accionaria de la compañía se movió con la entrada del Grupo Gilinski, que adquirió el 20 por ciento de la empresa.
Los activos de Frontera Energy que adquirirá Parex Resources incluyen:
- Bloques en producción: El Difícil, Cravoviejo, Arrendajo, Cubiro, Cachicamo, Sabanero, Quifa, Casimena, CPE-6, Corcel, Guatiquía y Canaguaro
- Bloques en exploración: Llanos-99, Llanos-119, VIM-46 y VIM-22
- Bloques en exploración y producción: VIM-1
Estos dos fracasos consecutivos representan un duro golpe para las ambiciones de expansión de GeoPark en el mercado colombiano, demostrando la intensa competencia que existe en el sector petrolero nacional.



